Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

CRISTOBAL D. PEÑATE

ICONOCLASTIA

Pobres y cojonudos

CRISTOBAL D. PEÑATE Miércoles, 20 de Diciembre de 2017 Tiempo de lectura:

Somos los últimos pelagatos en el ranquin de bienestar, según datos objetivos, pero sin embargo sonreímos a la vida y a los otros españoles que nos superan en todo en esta materia, menos en sol y playas.

Los canarios debemos ser cojonudos. Somos pobres (pero honrados, aunque no todos), tenemos poco dinero y mala calidad de vida, pero nos declaramos satisfechos cuando nos encuestan. Al menos eso dice el informe de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas.

Somos los últimos pelagatos en el ranquin de bienestar, según datos objetivos, pero sin embargo sonreímos a la vida y a los otros españoles que nos superan en todo en esta materia, menos en sol y playas. Por eso no sé si somos realmente cojonudos, unos pringados o unos toletes más ingenuos que la mascota de Rajoy.

Es verdad el tópico ese de toda la vida de que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. Sí, pero no es menos cierto que cuanto más tienes más posibilidades albergas de ser más feliz o al menos de estar más satisfecho. No conozco a nadie que haga ascos del dinero de la bonoloto o se entristezca por ganar la lotería. Aunque tanto la felicidad como la riqueza son relativas.

Hace un tiempo que el Gobierno conservador que aguantamos y la patronal que tenemos llevan anunciando que los salarios de los trabajadores deben subir ya después de estar una década a pan y agua. Lo dicen M. Rajoy, la ministra Báñez, el pope nacional Rosell y el paisano Manrique de Lara. Pero una cosa es decir y otra hacer. Por lo pronto, los empresarios hacen como si oyeran llover.

Cuando un gobierno de derechas y los gerifaltes patronales digan a los cuatro vientos que hay que subir los sueldos hay que echarse a temblar. Si hablan de lo bueno que sería ese aumento no lo hacen porque piensen en nosotros, los precarios trabajadores, sino porque saben que si no se suben los sueldos disminuye la capacidad de consumir. O sea, que ellos serán menos ricos.

Lo que más quieren el gobierno y los empresarios es que consumamos, y más en estas fechas tan entrañables para el bolsillo de los poderosos. Si no se suben los sueldos no podremos consumir como ellos quieren y muchas de sus empresas se irán a pique.

Hay que ser muy ingenuo, más que la mascota de Rajoy, para creer que ellos quieren nuestro bien a cambio de nada. Nadie da duros a cuatro pesetas. A pesar de eso, muchas felicidades a todos y que el próximo año nos sea leve.

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.35

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.