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CINE

La historia interminable

OCTAVIO MEDINA Sábado, 04 de Noviembre de 2017 Tiempo de lectura:

La prensa nacional, internacional y público están de acuerdo en sentenciar que la recién estrenada Thor: Ragnarok no es solamente la mejor entrega del dios más famoso del Universo Cinematográfico Marvel, sino que el nuevo estilo ochentero insuflado por su director, Taika Waititi, ha jugado un factor importante en la positiva recepción de la película. Y, como la canción de Víctor Manuel, yo digo: “Nada nuevo bajo el sol”.

Y es que las modas van y vienen pero los ochenta nunca mueren. Incluso aquellos que no hemos vivido la etapa en que la música se podía rebobinar con un bolígrafo, aceptamos con brazos abiertos la cantidad de películas y series basadas o influenciadas en la icónica década. Y menos mal, y normal, ya que a la industria no le está temblando el pulso a la hora de llenar la actualidad audiovisual de esta influencia retro.

Stranger Things (Netflix), que estrenaba su segunda temporada el pasado 27 de octubre bajo la ansiosa mirada de millones de fans, nos vuelve a situar en el pueblo de Hawkins en 1984 donde Will y sus amigos vivirán una nueva aventura rodeada por la estética, ambientación y música de la época. La profunda aceptación de la serie no solamente ha vuelto a poner de moda a grupos musicales como The Clash, Cindy Lauper o The Police sino que también ha dado por resultado una campaña de merchandising que incluye camisetas, gorras, neveritas y un videojuego. Todo para aquellos que juraron amor a tiempos de Los Goonies. Otras series de primera importancia televisiva que se unen a este viaje en el tiempo para adentrarnos en sus historias son Narcos (Netflix), American Hot Summer (Netflix), Halt and Catch Fire (AMC), The Americans (FX), The Deuce (HBO), o Fargo (MGM). A todo esto sumamos el dato de que, según los profesionales y críticos, seguimos viviendo en plena edad de oro de las series de televisión (¿quién no sigue alguna?).

Por su parte, el cine no se queda atrás. La recién estrenada Blade Runner 2049 es la última película en unirse al carro de las secuelas ochenteras, y no será la última, ya que tendremos una nueva entrega de Indiana Jones (1981), Conan (1982) y Los Goonies (1985) Por otro lado, las nuevas revisiones de Loca academia de policía (1984) y He man (1983) se unirán a las ya estrenadas durante estos últimos años, como Flashdance (1983) Cazafantasmas (1984), Robocop (1987) o Tron (1987).

No tengo nada en contra de aquellos, según dicen, gloriosos 80. Películas como Guardianes de la galaxia (Vol. I & II) me parecen divertidas y con estilo muy personal, a pesar de beber de esta, nunca dada por muerta, estética. Y ahí va la siguiente cuestión, ¿se han quedado sin ideas en las colinas californianas? Hollywood es como un mono con bombas, estalla todo lo que puede; sobre todo cuando el papel verde está presente. Sin embargo, e independientemente de que sus nóminas pueden estar muy conformes con la actual situación ,lo que estamos viviendo, es una invasión cultural de una época ya pasada. No sé a ustedes amigos, pero que el “bombazo” del verano haya sido una revisión a IT, me deja cierto sabor insulso en la boca. Incluso Black Mirror (Netflix, 2011-2017), serie que tiene lugar en un presente alternativo, ambienta su episodio San Jupinero (2016) en la vida nocturna de 1984.

¿Cualquier tiempo pasado fue siempre mejor? No tengo respuesta para el poeta Manrique, pero se que no quiero vivir otro momento que no sea el mío. Fijar la vista atrás es tan antiguo como el soñar, pero permanecer allí es tan peligroso como el amor más ciego. En una etapa en la que la cámara de nuestro móvil puede realizar una película independiente soberbia, nos estamos conformando con volver a mundos ya visitados, con escuchar historias ya contadas y música que lleva en la estantería años. Y es que, tal vez, esta situación sea como cierta despedida en un aeropuerto. Ella es el recuerdo constante del pasado y nosotros somos el presente. Supongo que tendremos que dejar que se vaya. ¿Qué más dará? Siempre nos quedará París, ¿no?

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

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