La Institución asegura que ha tenido que abonar tasas de mora y certificaciones heredadas del anterior mandato
Los trabajos de acondicionamiento del faro de Maspalomas como museo etnográfico están detenidos a la espera de un informe jurídico solicitado por el Cabildo de Gran Canaria como respuesta a la decisión de la empresa adjudicataria de la obra de no aceptar el modificado del proyecto.
Así lo ha explicado este miércoles la consejera insular de Industria, Comercio y Artesanía, Minerva Alonso, quien ha subrayado que aunque las obras estén paradas desde finales de 2015, el trabajo administrativo para desbloquear la situación "no ha parado".
La consejera ha responsabilizado de esta situación a la "falta de atención" y la "desidia" que, a su juicio, demostró el anterior equipo de gobierno del PP en el Cabildo de Gran Canaria respecto a este proyecto, valorado en 962.710 euros.
"Si se hubiera atendido políticamente y fiscalizado todo el procedimiento administrativo, creo que me hubiera encontrado con un panorama diferente cuando asumí las responsabilidades", ha señalado Alonso quien ha añadido que han tenido que "desatascar" una situación que estaba "empantanada".
La consejera del Cabildo ha recordado que en noviembre de 2013 se le atribuyó a la Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (Fedac) la gestión de la concesión de este dominio público, pero no fue hasta diciembre de 2014 cuando se sacó a concurso la obra.
"Se tardó un año en licitar una obra en un organismo autónomo (la Fedac depende del Cabildo) que tiene una estructura más ágil que cualquier otra administración", ha destacado.
Minerva Alonso ha añadido que en enero de 2015 se firmó el contrato con la empresa adjudicataria, pero lo "sorprendente" fue que hasta abril de ese mismo año no se empezó la obra.
La consejera también ha destacado que el centro de interpretación faro de Maspalomas no disponía de las adaptaciones pedagógicas para los distintos niveles educativos y a los alumnos con necesidades educativas especiales, ni del acondicionamiento preciso para las nuevas tecnologías y el servicio de audio guías que debería tener como enclave turístico.
Por todo ello, a su llegada, lo primero que hizo fue crear un grupo de trabajo multidisciplinar para hacer un seguimiento al proyecto y poner al día la deuda con la Autoridad Portuaria porque “se le debía tres tasas de ocupación del terreno que estaban en un cajón junto a las certificaciones que había que abonar a la empresa y que tampoco se había hecho”, por lo que se han dado pasos administrativos lentos pero seguros, señaló.
Y hace apenas un mes, lamentó, llegó un impuesto del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana sobre construcciones, instalaciones y obras de 50.000 euros con intereses de demora que tampoco se había pagado en tiempo y forma, por lo que ha iniciado rápidamente las gestiones para tratar de acogerse a una bonificación del 95 por ciento por el interés cultural de la obra.
"En este año hemos seguido todos los pasos del procedimiento administrativo y, también, hemos asumido el inicio de la propuesta técnica de modificado de la obra", ha destacado Minerva Alonso.
Fedac, sin proyecto
Alonso criticó asimismo la “ausencia total” de un programa de trabajo de la Fedac, un organismo que no tuvo contacto alguno con el sector artesano en los cuatro años del mandato anterior y tampoco con el Gobierno de Canarias para expresar las necesidades de la artesanía de Gran Canaria, lo que se suma a que la carta etnográfica estaba paralizada, suprimido el plan de formación artesana, cerrada Casa Taller de Moya y paralizadas las publicaciones sobre etnografía y artesanía.
La Fedac también había suprimido las becas de investigación y las subvenciones para empresas y asociaciones artesanas, abandonado los fondos etnográficos y había frenado los cuadernillos didácticos, de escaso valor presupuestario y sin embargo punteros por la divulgación entre escolares. Tampoco adquirió colecciones de fotografía de valor etnográfico ni realizó acciones de promoción.
También se corrió el riesgo de perder 300.000 euros de un convenio firmado con el Ministerio de Cultura para digitalizar 34.000 fotografías, algo que “ya hoy es una realidad” porque al llegar actuó “deprisa y corriendo”.
Con todo, la única conclusión que se desprende es que “no existía un plan de trabajo conforme a los estatutos de la Fedac de divulgación de la cultura tradicional y la artesanía canaria”.
En cualquier caso, “ahora tenemos proyectos para la Fedac y para el Faro de Maspalomas y capacidad no solo para hacer las cosas, sino para hacerlas bien, lo que nos ha llevado a retrotraernos al principio y conlleva la necesidad de no saltarnos los pasos legales de la administración”, y si bien la situación encontrada era compleja, tendrá como resultado que el proyecto finalmente prospere, concluyó.








Gerardo | Sábado, 18 de Junio de 2016 a las 11:00:05 horas
El Cabildo solamente sabe esperar y pasar la pelota...!!!
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