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El patetismo de unas subvenciones

Martes, 25 de Septiembre de 2007
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Opinión: L. Santana Expósito.- Ante la magnitud de la catástrofe ocurrida, en nuestras cumbres y medianías, ocasionada por el voraz incendio, que hace unos meses asoló de manera indiscriminada cuatro municipios de la isla de Gran Canaria, las autoridades, municipales, provinciales, regionales y nacionales, rápidamente pusieron en marcha una serie de subvenciones con la única intención de acallar al pueblo por la grave discordinación que en todas estas instituciones brillo a la hora de hacerle frente a cuanto estaba ocurriendo. Pero la realidad es que el tiempo pasa inexorablemente y los dineros prometidos no aparecen por ningún sitio. Son muchas las calamidades que muchos vecinos están padeciendo, dado que lo han perdido todo con motivo de tan implacable acontecimiento, y nuestros gobernantes revestidos de un “patetismo execrable” ni si quiera son capaces de dar la cara que sería lo honesto. Refugiados en sus despachos, donde sistemáticamente no tienen nada que hacer, se ocultan cobardemente y no salen a decirle a los ciudadanos, que es lo que está ocurriendo con esas subvenciones que aprobaron en algunos casos mediantes Decretos. Es indudable las palabras se las lleva el viento pero lo que se acuerda en pleno por unanimidad y queda escrito no, al menos debería ser así, no obstante decir que ante tanta indecencia política todo podría ocurrir. Pero lo más grave es que se han celebrado una serie de actos benéficos para ayudar a estos damnificados y nadie sabe donde están los importes recaudados. Hay muchas familias que lo han perdido todo, y algunas personas dependen de la caridad de sus vecinos para poder subsistir, teniendo incluso que dormir en la calle, ya que no tienen donde cobijarse. ¿es que los políticos no tienen sentimientos, como todas las personas, o es que acaso, llegar a esos cargos los acoraza inhibiéndose de ver las calamidades que hay a su alrededor?. La caridad es una virtud y como tal debía de ser interpretada, pero estos elementos que se aprovechan de las desgracias de los demás sin hacer nada por ellos, deberían ser desenmascarados y proscritos por la sociedad. Siempre pensé y sigo manteniendo la misma tesis, salvo que no ocurra algo inesperado propiciado por la plataforma creada por los damnificados, como podrían ser manifestaciones masivas donde concurran todos los ciudadanos, perjudicados o no y denuncias, ante la fiscalía o el Defensor del Pueblo, por incumplimiento de acuerdos plenarios, los dineros de las subvenciones nunca llegaran a las manos de esta pobre gente, que no está, demás decirlo están sufriendo en sus carnes la desidia impúdica de unas autoridades que solo se acuerdan del pueblo cuando se acercan unas elecciones. Me viene a la mente, los tres o cuatro capítulos que el “ínclito” Ismael Rodríguez, publicó en esta misma página web, haciendo alusión a una serie de leyes y decretos que amparaban a los perjudicados por el incendio, mandado posiblemente por sus jefes de filas, con el fin de enmascarar cuanto ahora está ocurriendo, ¿qué tiene que decir ahora el citado personaje con todo lo que está ocurriendo?, es mejor que calle, ya que lo indefendible no tiene razón de ser. El presidente de gobierno español, ignorando con conocimiento de causas lo que ocurrió, se olvida de Canarias y anuncia a bombo y platillos, que le va dar a Brasil más de 300 millones de euros, para paliar los problemas de aquel país, por lo visto los canarios no somos españoles, al menos desde su punto de vista. La supinación de nuestros gobernantes en general, es tan maliciosa, que no ven más allá de sus propias narices, como resultado de esta ignorancia más que constatada, olvidan cuáles son sus obligaciones si es que alguna vez han sabido discernir sobre las mismas. El incendio destrozo de manera irremisible una gran parte de nuestro territorio insular, y ni el ayuntamiento ni el cabildo las instituciones más próximas a nuestro entorno no han sabido o no han querido cuantificar de manera fehaciente las pérdidas ocasionadas. José Miguel Pérez, este inadecuado presidente de la institución cabildicia, solo dice que “no hubo que lamentar pérdidas humanas”, y yo le preguntaría, ¿a que ha venido a las medianías de San Bartolomé de Tirajana, prometiendo lo que bien sabe usted que no va a conceder?, como siempre a sacarse la fotografía correspondiente, y presumir de político progresista. No amigo mío se ha equivocado usted de lugar, este pueblo necesita muchos millones de euros para que todo vuelva a ser como antes del incendio, si el Cabildo no tiene dinero no haga demagogia barata y dígalo. Defienda a su isla con uñas y dientes, es su misión, y no trate de escabullirse manteniendo un status que no le corresponde, déjese de cumplir cuanto le dicen desde Madrid, al menos lo que atenta contra nuestra identidad, como es el incumplimiento de otorgar unas subvenciones millonarias que tanta falta hacen, para que Gran Canaria vuelva a contar con lo que este maligno fuego le arrebato, casas dignas y cultivos con los que los vecinos de algunos pagos puedan rehacer su vida y dejar de pasar las penurias que están pasando.
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