Culo veo, culo quiero
El PP es ese partido que quiere lo que dice que no quiere. Como por ejemplo, la televisión pública. Agua veo, agua quiero.
El PP es ese partido que quiere lo que dice que no quiere. Como por ejemplo, la televisión pública. Agua veo, agua quiero. Desde antes de que la Televisión Canaria viera la luz, el PP de Soria siempre se opuso a su creación porque ya se sabe que los liberal conservadores son gente más propensa a lo privado que a lo público. De hecho, cuando llegan a la Administración que pagamos todos lo primero que hacen es privatizar las empresas públicas que van bien, como por ejemplo Telefónica o Aena, para en algunas ocasiones ceder su gestión y buena parte de las acciones a sus amigos del alma.
El PP de Soria quiere acabar con la tele canaria y por eso nombró a Juan Santana para que hiciera de caballo de Troya y destrozara el invento desde dentro. Los tres principales partidos representados en el Parlamento canario se habían puesto de acuerdo para nombrar a sus candidatos a consejeros de RTVC con el loable fin de profesionalizar un ente que deja mucho que desear con sus partidismos y sectarismos a la orden del día.
Al ministro no le gusta la tele canaria cuando su partido está en la oposición, pero bien que le encanta cuando gobierna. Culo veo, culo quiero. Ahí está TVE, que ha vuelto a los tiempos sectarios de Aznar y Urdaci tras pasar por la pluralidad imperfecta de la era Zapatero. Soria dice que la tele nos sale muy cara, pero todos sus correligionarios en otras comunidades autónomas gobernadas por su partido bien que la mantienen como órgano de propaganda.
Soria, que tanto despotricó de la tele dirigida por Willy García (aunque solo cuando dejó el gobierno de Paulino Rivero del que formaba parte), no aguantaba que estuviera al frente de la cosa un amigo del presidente de El Sauzal cuyo currículo profesional se había labrado en la universidad de la vida.
Ahora el Quijote Soria quiere colocar como directivo de la RTVC a su fiel escudero Sancho Santana para dinamitar las negociaciones que se habían iniciado para profesionalizar y cualificar nuestra tele autonómica. Si García tenía el mérito de ser amigo personal de Rivero y haber aprendido en la universidad de la vida, Juan Santana aporta otro tanto como militante del PP y muñidor de las órdenes de su jefe, aunque el primero tiene más experiencia televisiva y más conocimientos del mundo audiovisual, además de ser más diligente.
El técnico comercial del Estado, ministro y presidente del PP canario quiere hacernos creer que un hombre impresentable que no sabe expresarse correctamente ni articular cuatro palabras seguidas con cierto sentido puede ser la persona adecuada para ocupar un sillón de responsabilidad en la TC.
Su currículo (culo veo, culo quiero) consiste en no haber estudiado más que el bachillerato a medias, empezar en la radio como técnico de sonido, radiar partidos de la UD Las Palmas, ir a algún rally y enchufarse en el partido y en instituciones públicas tras haberse afiliado al PP. Uno de sus méritos profesionales, según relató titubeante en la comisión parlamentaria, es haber acompañado al ministro de Industria a platós de televisión. Eso es lo más próximo que ha estado a una televisión. Igual que doña Adelaida, a la que le dan un bocata de chorizo y un zumo de pera cada vez que acude como público a ver a Jorge Javier Vázquez. Si es que tenemos un nivel.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Inés | Viernes, 06 de Marzo de 2015 a las 12:48:36 horas
Los pepe ros son unos cínicos. Quieren una televisión a su imagen y semejanza.
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