Nos piden algunos lectores que no olvidemos realizar alguna reseña sobre las palabras de la responsable autonómica de Cultura. Y es que casos como el de Inés Rojas, quien aseguró contactos con Gregorio Chil y Naranjo, fallecido hace 113 años, es un buen ejemplo sobre la pérdida de confianza en la clase política. La consejera de Cultura del Gobierno de Canarias respondió en el pleno del Parlamento de Canarias que "está en contacto con el doctor Gregorio Chil y Naranjo", uno de los fundadores en 1879 de El Museo Canario de la capital grancanaria, fallecido hace 113 años. Y tan pancha se quedó. Además, añadió que dicho contacto permitiría ver las "posibilidades de ayudar" a que la institución siguiera adelante, aunque la consejera recordó que las competencias son insulares (Gran Canaria). El disparate nos conduce al pecado político de la mentira: si no sabe quién es el interlocutor con el que se supone que está negociando unas ayuditas económicas es que, sencillamente, no está negociando nada. Las declaraciones se realizaron tras la intervención de la diputada regional del PP María Victoria Ponce, quien acusó al Gobierno de Canarias de no colaborar "con una de las instituciones más relevantes de Canarias”. La mayoría desconoce quien fue el doctor Chil, y si encima es un representante de la Cultura deberían exigirle su dimisión inmediata. El doctor Chil fue el director de esta institución hasta el año 1901, cuando fallece y lega al museo su biblioteca y documentos, además de su casa particular que es la actual sede de El Museo Canario, el cual tiene como objetivo ser acicate para el desarrollo científico y cultural de la capital grancanaria.








Fernando López R | Lunes, 01 de Diciembre de 2014 a las 22:31:32 horas
A estos se les paró el reloj,a Paulino tambien.
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