
El Centro de Salud de Maspalomas se ha convertido en el cuento de nunca acabar. Son muchos años reivindicando un servicio digno y público, algunos cansados de esperar ya tienen tarjeta privada, pero a pesar de la importante población y turistas que debe atender, cada vez son más evidentes las muestras de los lejos que queda el sur para Sanidad. Al menos, nos mantienen ilusionados durante los días de campaña electoral con inauguraciones y promesas de servicios futuros, pero la realidad es bien distinta. Este martes hemos querido conocer cómo es un día en el ambulatorio y los pacientes se quejan, por ejemplo, de los médicos liberados que dan charlas o conferencias sobre áreas que no les corresponden. Muchos de ellos faltan a menudo a sus consultas, lo que sobrecarga a otros. Las condiciones de trabajo son pésimas, y por si fuera poco, en pleno verano, el aire acondicionado no funciona. El sistema lleva casi dos meses averiado, así que pueden imaginarse lo que es estar enfermo y además, soportar los 42 grados que invadía todo el centro durante la pasada semana. A pesar de todo, confiamos en los compromisos adquiridos en campaña electoral por la actual consejera de Sanidad, Mercedes Roldós.
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