La solicitud obedece a que el escarabajo Diocalandra afecta a la práctica totalidad de las palmeras de San Bartolomé de Tirajana y Mogán
El Cabildo de Gran Canaria ha pedido al
Gobierno de Canarias que declare al escarabajo Diocalandra como una
plaga para diseñar un plan de choque promovido por todas las
administraciones que frene su dispersión entre las palmeras como se hizo
contra el picudo rojo entre 2007 y 2012.Según ha informado la consejera de Medio Ambiente del Cabildo, María del Mar Arévalo, la solicitud obedece a que este escarabajo afecta a la práctica totalidad de las palmeras ubicadas en la costa de Gran Canaria y amenaza con propagarse hacia el interior a través de palmerales como el de Cabo Verde, en Moya; el de Fataga, en San Bartolomé de Tirajana; y el de Veneguera, en Mogán.
El plan de choque, señala el Cabildo en un comunicado, contemplaría medidas de control fitosanitario de la plaga, mediante la aplicación de productos que acaben con la Diocalandra, pero también medidas de prevención que fomenten las buenas prácticas en el cuidado y la poda de las palmeras, de forma que se reduzca el riesgo de contagio.
Según la nota, los técnicos del Cabildo ya están interviniendo en Cabo Verde para frenar la plaga y salvar el palmeral de la Villa de Moya, que hoy ha visitado la consejera junto a los concejales de Medio Ambiente y Aguas del Ayuntamiento de Moya, Santiago Galván y Raúl Afonso, respectivamente.
El Ayuntamiento de Moya en 2012 dio la voz de alarma sobre la situación del palmeral de Cabo Verde, ante el aparente y progresivo deterioro de las palmeras, solicitando de inmediato la intervención del Cabildo de Gran Canaria.
La institución insular se puso entonces manos a la obra y detectó la presencia de este insecto, que hasta entonces se había limitado a atacar a los palmerales situados en la franja más próxima al litoral, indica la nota.
Según los técnicos del Cabildo, la Diocalandra es conocida en el archipiélago desde 1998 y pudo haber llegado a las islas debido a la importación de palmeras datileras.
También conocido como "picudín" o "picudo de las cuatro manchas", la Diocalandra es un escarabajo de pequeñas dimensiones, de entre 6 y 8 centímetros de longitud, que se alimenta taladrando la planta.
Las larvas, depositadas en grietas, realizan galerías en raíces, inflorescencias, frutos y hojas, y estos orificios no sólo causan problemas por sí mismos, sino que además son puntos de entrada de hongos y nuevas plagas que, en el caso de los ejemplares más débiles, terminan por secar los haces vasculares y matar a la palmera, explica la nota.







MM | Miércoles, 12 de Febrero de 2014 a las 17:27:55 horas
Sería una gran pérdida,asi que manos a la obra.
Por cierto,ese bosque natural de nuestro palmeral,esas palmeras junto al Hospital Meloneras...todas las palmeras del sue,cuidenlas,están de pena,en vez de estar "operativas"para pasear y gozar del maravilloso entorno,ni se podan,ni se miman.
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