Los santuarios de la corrupción
En la cueva de ladrones que se denomina Reino de España, desde ni se sabe cuándo, para “jugar” hay que pagar, de promedio, una cuarta parte de lo que se juega.
Por enésima vez, un riguroso estudio de la Unión
Europea expone el alcance y el impacto de la corrupción: en torno al 25% del
gasto de las transacciones económicas contratadas con el Estado queda en manos
de los círculos corruptos. Las Administraciones Públicas y las empresas más
grandes protagonizan un enorme e impune sistema de “mordidas”, el cual, provoca
una vulneración de la responsabilidad administrativa que invalida toda
pretensión de justicia, y una sangría a la economía lícita y de libre
concurrencia, que –solo en España - se calcula, monetariamente, en cerca de
50,000 millones de euros al año. Dado el volumen y la persistencia de esta
dinámica, resulta ficticia cualquier pretensión de estar en Estados de derecho
y de tener auténticas economías de mercado. La corrosión alcanza a todas las
instancias institucionales. Como un poderoso cáncer cogido al sistema e inmune
a todo control y ley, las organizaciones de los corruptores-corrompidos apartan
de lo que es el auténtico “juego del poder” a todo funcionario decente y
empresario honesto, degradando el orden legal y económico, hasta hoy, sin que
nada, ni nadie ponga coto y remedio.
En la cueva de ladrones que se denomina Reino de
España, desde ni se sabe cuándo, para “jugar” hay que pagar, de promedio, una
cuarta parte de lo que se juega. Y los “ganadores” dedican su botín a
retroalimentarse y perpetuar la estafa: en el sector público, financiando la
hegemonía de los partidos que gobiernan las instituciones políticas; y en el
sector privado, apuntalando la posición dominio de sus empresas. Pero no solo
en casa, en la pretendida Europa democrática y libre, se roban cada año, unos
120,000 millones de euros, de los que “solo” una tercera parte, corresponde a
las actividades en nuestro país. No obstante, a esta notoria inflación patria, no
es ajena ni la impronta dejada por la larga Dictadura franquista, ni la fatal
coincidencia histórica de la Transición Democrática del Estado español en tiempos
de las “Revoluciones conservadoras” en EEUU y Gran Bretaña, la puesta de largo
del Neoliberalismo, un diseño de gobierno creado por las élites de poder para su
exclusivo beneficio, enemigo de todo orden político democrático y de toda
responsabilidad económica social, hoy globalizado y dominante.
Así lo ponen de manifiesto, entre otros, el reciente
estudio de la ONG internacional Oxfam Intermon, llamado “Gobernar para las
élites”, un recorrido por los ecosistemas globales corruptos, donde se
evidencia que el expolio concertado se extiende a lo largo y ancho del mundo, y
nos lleva a que, en la actualidad, “La riqueza mundial está dividida en dos:
casi la mitad está en manos del 1% más rico de la población, y la otra mitad se
reparte entre el 99% restante.”: comprando la política y los políticos, como en
Estados Unidos; aumentando la brecha de la desigualdad con políticas “de
ajuste”, como en Europa; eludiendo las responsabilidades fiscales de los
gobernantes y decretando sistemas fiscales regresivos, como en Pakistán;
encumbrando a los hombres más ricos, sobre legislaciones anti competencia y
fallos regulatorios, como en México y la India; extendiendo los flujos ilícitos
y corruptos, como en los países africanos ricos en recursos…
Todo ello protegido de control público por el privilegiado
secreto bancario y a refugio de la legalidad internacional en múltiples
“Paraísos fiscales”.
No cabe duda, en general, los que, actualmente, mandan, apestan la Tierra.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.89