El mangoneo judicial contra Javier Cárdenas
Esta es la justicia del señor Alberto Ruiz-Gallardón
España casos tan flagrantes como el de Bárcenas y sus conexiones con la
trama Gürtel, cuando anda suelto un supuesto mafioso chino como Gao Ping,
cuando se está excarcelando a terroristas y violadores irredentos e
irreformables, cuando el ex presidente de los empresarios aún sigue sin
pagar el pufo de Marsans, cuando hay un caso tan gordo como los ERE
fraudulentos o las facturas falsas de UGT, resulta que a la Justicia de
este país no se le ocurre otra cosa que, de repente, revisar un caso
resuelto hace mucho años, en el que el periodista Javier Cárdenas había
quedado absuelto y, en menos que canta un gallo, le acaban condenando, vía
Tribunal Constitucional, a pagar a un supuesto discapacitado una cantidad
de 15.000 euros, cifra a la que también debe contribuir solidariamente el
presentador Javier Sardá.
Los hechos, resumidos rápidamente, se centran en que en 2002 el programa
‘Crónicas Marcianas’ (Telecinco) le hace una entrevista jocosa a un
disc-jockey de Tenerife, un chico que, al parecer, era un tanto limitado en
sus expresiones, pero nunca su familia se opuso a ese encuentro con el
periodista Javier Cárdenas, del que ya sabemos cómo enfocaba sus
entrevistas, de forma irónica, divertida y picante (acuérdense en ‘Al
Ataque (A3) cómo se quedaba con toda la peña con la famosa Sole, el mechero
y ‘endevé cómo me has puesto). Pues bien, alguien le dice a los padres que
metan el caso en los juzgados porque puede haberse incurrido en un delito.
Sin embargo, llegados hasta el Supremo, éste dice que prevalece el derecho
a la información y que no hay constancia acreditada de burlas a este chico.
Por lo tanto, caso cerrado.
Sin embargo, hace sólo unos días, Javier Cárdenas se despachaba en su
programa, ‘Levántate y Cárdenas’ con un monólogo bastante ácido contra el
ministro de Justicia, poniéndole los puntos sobre las íes y, de repente,
como por arte de magia, llega una sentencia del Tribunal Constitucional
rebatiendo lo dicho por el Supremo y condenando a un programa (ya
inexistente) a pagar una cantidad económica a este muchacho. ¿Esto es qué
es? ¿Un intento burdo de tapar voces críticas? Si a estas alturas hay
alguien que no entiende el humor de Javier Cárdenas, es que realmente no
vive en este mundo. Pero tampoco nos vamos a extrañar de una Justicia que
suelta a presos peligrosos y pretende rearbitrar y rejuzgar casos cerrados
hace más de una década. Y no, no es 28 de diciembre, es 3 de enero de 2014.
De traca.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Merlín | Sábado, 04 de Enero de 2014 a las 17:29:43 horas
Lo que realmente es este caso, a mi entender, es justicia tardía. Lo mismo que con los grandes casos inconclusos que comenta usted. Pero el que se demoren las soluciones a los escándalos judiciales, desde el de Bárcenas hasta el latrocinio de la UGT, pasando los escándalos de excarcelaciones de asesinos al "amparo" (es un eufemismo) de la progrez de lo de Parot, no significa que Cárdenas y Sardá no incurrieran en un delito evidente, salvo por los que aplaudían con las orejas aquel miserable programa que era la última etapa de "Crónicas marcianas", en el que cabían este tipo de ridiculización barriobajera de personas, senda que ya había empezado Pepe Navarro. Y el colmo del cinismo es que este personaje culpe al Ministro de su desfachatez, delito y zafiedad, en este asunto al querer mofarse de un disminuido. Y por último, creo que efectiva y afortunadamente no vivo en su mundo, que usted califica de "este", ¡como si no hubiera otro que no se burle de la desgracia ajena!
Accede para votar (0) (0) Accede para responder