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JUAN ANTONIO ALONSO VELARDE

El 6,5

JUAN ANTONIO ALONSO VELARDE Jueves, 27 de Junio de 2013 Tiempo de lectura:

¿Es abusivo exigir a los estudiantes que acceden a la Universidad que
obtengan un 6,5 de nota para que, en el caso de que económicamente no
cuenten con medios suficientes, se hagan acreedores a una beca?

¿Es abusivo exigir a los estudiantes que acceden a la Universidad que
obtengan un 6,5 de nota para que, en el caso de que económicamente no
cuenten con medios suficientes, se hagan acreedores a una beca? La
cuestión, desde luego, no resulta baladí y ha generado controversia en las
tertulias y ha convertido muchas columnas de opinión en ríos de tinta, casi
todas, dicho sea de paso, cargando contra el ministro José Ignacio Wert.
Sin embargo, por mucho que sea políticamente incorrecto afirmar esto, estoy
de acuerdo con el titular de este departamento. Hay que exigir a los
becados un esfuerzo suplementario. Conformarse con el 5, sencillamente, es
acabar la carrera con muchas carencias y en el sector profesional se piden
resultados exitosos, no medias tintas.

España, lamentablemente, se ha caracterizado en los últimos años,
seguramente desde que la incipiente democracia hizo acto de presencia (a
Dios gracias) en nuestras vidas, por relajar en demasía los esfuerzos a los
estudiantes. La excelencia que se ha intentado recuperar en alguna
comunidad autónoma como es el caso de Madrid, contrasta con ese espíritu
generalizado de aprobado general y, sorpresivamente (uno lo desconocía) se
ha llevado incluso a la política de becas, de tal suerte que aquí no se
premiaba el esfuerzo y el hincar codos como un Pepe, sino que al que pasaba
raspadillo, beca que te crió, exactamente la misma que ese otro estudiante
también sin recursos económicos, pero que acaban sacando matrícula de
honor.

Por eso, por mucho que alguno se rasgue las vestiduras ahora, no podemos
llevarnos las manos a la cabeza cuando sacan el papel con el número de
licenciados que está en paro. Claro, si es que es normal. ¿Qué se puede
esperar, por ejemplo, de un médico que ha obtenido un 5 pelado en la
carrera?¿Nos vamos a fiar más de ése o de alguien que no ha bajado la media
de un 9?

Hasta el momento, el sistema educativo español ha pretendido ser una
especie de comuna soviético-comunista donde daba igual que el alumno becado
se esforzara o no. Al del 9 no le iban a subir la cuantía de lo percibido
por la beca y al del 5, por supuesto, tampoco le van a detraer nada. En
definitiva, becas a mansalva, sin mayor criterio que un suficiente. Así,
claro, terminamos de llenar las listas del INEM con una legión de
licenciados que han ido a cubrir el expediente. Las empresas, que no son
tontas, al final sí que tiran de expediente académico. Por eso a algunos
les sobran los empleos y otros, con todo el respeto, no les queda un
horizonte más lejano que el de un tedioso curro de oficinista a razón de
800 euros en justa recompensa a sus cuatro o cinco años de esfuerzo mínimo.

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

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