El domicilio de Ada Colau
Su estrategia del escrache, la persecución indiscriminada de políticos
estrategia del escrache, la persecución indiscriminada de políticos
(siempre que estos sean del PP, claro está) empieza a volverse en contra de
ella y de sus acólitos, entre otras consideraciones porque las razones que
pudieran asistir a su movimiento se diluyen ante una estrategia de acoso
indecente a unos diputados que, en todo caso, han sido puestos ahí por las
urnas, por los ciudadanos. Sí, el sistema electoral actual no es el más
justo, pero de momento es lo que tenemos y a esas reglas del juego hemos de
atenernos.
Lo que el colectivo de Colau persigue es alterar la ley por sus santos
ovarios y hasta que la cosa no cambie no se piensa bajar del burro.
Posiblemente, haya sido de las pocas personas privilegiadas que sin ser
política u ostentar un cargo público, ha contado con la oportunidad de
poder hablar alto y claro en el Congreso de los Diputados donde, dicho sea
de paso, se permitió el lujo de amenazar al representante de la banca. Y es
que ella es así de asilvestrada, con su look quincemero que se arregla
convenientemente hasta difuminarlo por completo cuando va a las
televisiones.
Colau cree que todo vale en esta vida para conseguir lo que quiere y si
hace falta se publica dónde vive tal o cual diputado (sólo falta que
publiquen el número de teléfono del político en cuestión). Es una verdadera
desahogada esta individua que gallea continuamente de todo lo que se ha
conseguido y lanza bravatas a los cuatro vientos sobre las siguientes
acciones que ella y sus acólitos tienen en menta acometer, cuáles serán las
siguientes moradas que piensan hollar con sus pasquines. Y la Policía,
también dicho sea de paso, sentada a la espera de acontecimientos.
Nadie pone en tela de juicio que las entidades bancarias han sido y se han
comportado como verdaderos usuarios de la Edad Media, con cláusulas
abusivas y condiciones ocultas. Convengamos que el Gobierno, éste y los
anteriores, ha actuado con demasiada permisividad y que la ley hay que
cambiarla. Sin embargo, lo que no se puede consentir es la violación de la
intimidad porque a esta señora le salga del bolo. Tal vez, habría que
empezar a dar pistas sobre el domicilio de la señora Colau, a ver si le
hace tanta gracia que se sepa dónde vive. Ya que es tan amiga de publicitar
los domicilios de los políticos, pues empecemos por hacer público el de
ella…es lo menos que podemos pedir para jugar todos con las mismas reglas,
¿cierto, no?
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









akroll | Jueves, 04 de Abril de 2013 a las 10:33:34 horas
Primero, supongo una errata, usureras, no usuarias.Segundo, sin estar de acuerdo con el escrache, se le ve el rabo.Dónde estaba Vd. cuando el escrache lo hacían los del PP, a los del PSOE.Tercero, el domicilio de Ada es conocido para cualquiera que le interese y lo busque. (Hay internet) Cuarto, aún cuando el escrache es estridente, en ésta sociedad adormecida, a veces es necesario que se zaradeen las conciencias. (Por ejemplo, los carros de Mercadona, que tanta tinta hicieron derramar)
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