Capacidad, discapacidad, incapacidad
Los méritos académicos le acreditaban para poder ser un facultativo con todas las letras
propósito) en Tacoronte, un coqueto municipio del norte de Tenerife. Pese a
un 5% de discapacidad, sacó todas sus asignaturas sin mayores dificultades
y, sobre todo, superó el siempre temido MIR. Los méritos académicos le
acreditaban para poder ser un facultativo con todas las letras.
Sin embargo, un quisquilloso inspector de Riesgos Laborales hizo un informe
negativo sobre la pequeña discapacidad de este médico (al parece tiene un
ligero problema de movilidad en dos dedos de una de las manos, nada
relevante) y eso fue motivo para que el Ministerio de Sanidad, ese que
dirige Ana Mato, dijese que Arturo ya no valía para la práctica médica.
¡Toma política de integración!
Pero, a Dios gracias, nuestro médico no se ha rendido ante la burocracia y
burrocracia de la ex mujer de Jesús Sepúlveda, y ha conseguido tener a su
favor otros cuatro informes que dinamitan por completo la evaluación que un
chupatintas de Riesgos Laborales hizo en su momento.
No se trata de tener que recurrir a un contraste, se trata de que hay una
mayoría absoluta, si me permiten la comparación, de estudios que ponen en
solfa lo hecho en primera instancia. Demasiadas evidencias, pero el
departamento de Mato no está por la labor de recular ni de dar marcha atrás
(la única marcha atrás que debe conocer esta señora es la de los Jaguar de
su ex…¡¡¡ah, me dicen que tampoco, que ella desconocía la existencia de
esos vehículos en el garaje de su casa!!!).
Lo cierto es que el caso de Arturo va a llegar hasta Madrid y, aunque tenga
que tardar, los tribunales le acabarán por otorgar la razón porque es de
justicia que este señor está plenamente capacitado para ejercer como médico
de familia. No estamos hablando de que sea un cirujano que tenga que operar
a corazón abierto y precise de tener todas sus extremidades plenamente
desarrolladas y habilitadas para no equivocarse. Aquí alguien ha metido el
remo y, ya que hablamos de capacidades o de discapacidades, habrá que
decirle a la señora Ana Mato o a quienes en su departamento hayan dado
tamaña orden y tamaño disparate que se lo hagan mirar y de manera urgente.
A veces, curiosamente, quien va de supercapacitado por la vida es quien más
tiene que esconderse y taparse ante la evidencia de una gestión próxima. No
todo el mundo está capacitado para ser ministro y alguna persona en
concreto está incapacitada de por vida. Si no sabes lo que pasaba en tu
casa, ¿puedes enterarte de lo que pasaba en tu ministerio? Pues eso.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









zoila | Domingo, 31 de Marzo de 2013 a las 00:23:18 horas
si señor
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