La última campaña fue irregular en precios y la actual ha comenzado con la plantación de 60 hectáreas menos
Las plantaciones de tomate y pepino de Gran
Canaria se concentran en el sur de la isla, donde cerca de 15.000 familias
viven de este subsector agrario que el año pasado exportó a Europa 155.000
toneladas de producto, según detalló a La Expresión el portavoz de
la federación de productores y exportadores (Fedex).Góiriz explicó que la campaña pasada fue muy irregular en precios por la competencia del tomate marroquí, un problema ampliamente denunciado por el sector que sigue sin solución real.
Hasta mayo de este año, cuando terminó la temporada, salieron hacia el Reino Unido y Holanda 137.000 toneladas de tomates y 18.000 toneladas de tomates.
La actual se acaba de estrenar con la salida del primer barco hacia el Reino Unido y, aunque se han plantado 60 hectáreas menos que el año pasado, el sector espera que, si el clima no es adverso y no aparecen virus, se alcance una producción similar a la del año pasado e incluso mayor, aunque “es imprevisible y habrá que esperar al final de la campaña”, apostilló.
En total han sido plantadas 700 hectáreas de tomate y 80 de pepino en los municipios de Santa Lucía, San Bartolomé de Tirajana y La Aldea.
Otro de los problemas del sector, prosiguió, son los recortes en los presupuestos estatales, pues el año pasado ya se recortó la mitad y quedó en 20 millones de euros, pero este año se suma una nueva bajada de dos millones, aunque en la actualidad se negocia con el PP la posibilidad de mantener la misma partida del año pasado a través del desvío de dos millones de euros de los previstos para el tren.
A ello se suma la eliminación de las partidas del Posei, cofinanciado por Madrid y Canarias. La previsión era una desaparición escalonada desde 2009, año en el que se contaba con una ayuda de 17.500 euros por hectárea, hasta 2014, pero ya ha sido eliminada por completo y el sector atraviesa “problemas financieros graves” porque, además, “la banca no da nada”, aseguró.
La competencia marroquí y el recorte de ayudas han hecho que “muchos agricultores hayan tenido campañas malas y hayan abandonado la actividad”, lamentó Góiriz, quien agregó que los agricultores que esperaban exportar sus tomates en enero vieron los mercados inundados de tomate marroquí.
Esta actividad tiene especial importancia en el sur de la isla porque de ella viven unas 15.000 familias entre aparceros, empaquetadores y el resto de los puestos de trabajo que generan una decena de empresas familiares y diversidad de agricultores adscritos a las seis cooperativas existentes en la isla. Sólo Coagrisan, de La Aldea, aúna a 700 agricultores, citó como ejemplo.
Roberto Góiriz destacó que con los ayuntamientos siempre ha habido buena relación e institucionalmente apoyan las demandas del sector, si bien no tienen capacidad ni competencia para ofrecer otros tipos de ayuda.
Así, la demanda actual del sector es que las ayudas no se pierdan para que no desaparezca el sector y sobre todo que se controle el tomate de Marruecos para que se ajuste a lo consignado en el acuerdo con la Unión Europea porque, a día de hoy, “sigue habiendo un coladero”.








Ciudadano SBT | Martes, 13 de Noviembre de 2012 a las 19:50:43 horas
Vale por la exportación. Ahora bien, me hago la pregunta ¿se importa tomate en Canarias? ¿cuantas toneladas? me gustaría contar con este dato, ya que lo suyo sería el mercado insular primero (sobre todo el turístico que me imagino consumirá tomates y pepinos) y el resto a exportar.
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