Españoles de segunda, de tercera...y de cuarta
La realidad es que han buscado una forma genial de atracar a los residentes de los dos archipiélagos
Y encima dejan en medio de todo este tinglado a la compañía aérea de turno, que tendrá que ser la que compruebe fehacientemente la veracidad del documento que, encima, no podrá quedarse, sino que sólo podrá echarle una ojeada ya que cada certificado que emita el ayuntamiento de turno tendrá una validez de medio año. ¡Ah, y eso de sacarlo por Internet, una filfa! O no está disponible o se cae continuamente, amén, insisto, de que es un atraso y volver a los años 90.
Por ejemplo, en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, cuya expedición cuesta 2,5 euros por barba barbilla, los funcionarios que están en ventanilla dedicados a esta labor dicen que esto se debe básicamente a frenar un fraude de ley, a evitar que haya gente empadronada en las Islas y que luego, en cambio, vivan en la Península. Dando por buena esa tesis, ¿cuántos son los que están engañando a la administración? ¿10, 100, 1.000 o 10.000? Salvo que haya personas que viajasen todos los días con destino a las Islas o desde ellas, no creo sinceramente que fuese una cantidad tan sumamente relevante como para resucitar ese farragoso sistema. Por eso, me quedo con la tesis de que esto es solamente para sacarle la pasta a los ciudadanos.
Luego, eso sí, nos hablan de las maravillas de la administración electrónica, del DNI electrónico, de que cualquier documento que obre en poder de la administración ya no es necesario volver a acreditarlo ante las instituciones, pero todo se queda en la maravillosa teoría. La realidad es que han buscado una forma genial de atracar a los residentes de los dos archipiélagos, Ceuta y Baleares, una cantidad en torno a los tres millones de personas, una cifra importante para que ciertos consistorios puedan tapar determinados agujeros. No, si cualquier día nos pedirán un impuesto para poder respirar.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









Jenni Hymoff Koeppel | Miércoles, 29 de Agosto de 2012 a las 14:18:06 horas
Primero, ¡no les des ideas! No nos cobran la respiración porque aún no han decidido cómo facturarla....
Segundo: si una persona está empadronada en las islas pero vive en la península (como son casi todos los estudiantes, por ejemplo) , van a conseguir ese certificado sin problema porque ¡están empadronados en un municipio de Canarias.! Entonces, por esa regla de tres, no se ha destapado fraude alguno, porque la situación real es la que es y el certificado no lo confirmará. El afán recaudatorio es evidente y el retroceso también. Pero el ciudadano calla y otorga y aquí no ha pasado nada... Excepto para aquellos que menos pueden costearse el certificado (en algunos ayuntamientos de 4 euros) - estudiantes, jubilados etc....
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