¿Son necesarios los cabildos?
España permitió la existencia de los cabildos insulares, para que se produjera una división entre los isleños
Bajo mi punto de vista, que creo que comparten otras personas de estas islas, aunque no se atrevan a decirlas, España permitió la existencia de los cabildos insulares, para que se produjera una división entre los isleños y evitar que se unieran, especialmente en la idea de demandar la independencia de Canarias, que ya había iniciado años atrás Secundino Delgado en Venezuela (periódico El Guanche) y en Cuba. Delgado falleció en 1912, pero ya había dejado la semilla del independentismo en muchos de sus seguidores. También había colaborado en la independencia de Cuba, primero en sus trabajos periodísticos con la publicación El Esclavo, en Tampa (Florida) y posteriormente en la misma isla caribeña.
La monarquía de Alfonso XIII tenía claro el lema de “divide y vencerás”. Y esto lo obtuvo en Canarias, convirtiéndola, bajo el punto de vista administrativo, en unos auténticos reinos de Taifas. Los gobierno insulares, repletos de una considerable autoestima, trabajaron por conseguir logros en cada una de sus islas, mientras pudieron hacerlo, pero se perdió el concepto de la canariedad, que tanto preocupaba a la metrópoli, se evitó la cohesión de nuestros paisanos, para que no pensaran más en sus devaneos independentistas. Al mismo tiempo se incrementó el pleito insular y el cainismo, especialmente entre las islas con más población y relevancia. Por otro lado, el liderazgo de los cabildos recayó, generalmente en las clases acomodadas y en la aristocracia caciquil, que en Canarias pervivía con más fuerzan incluso que en la Península. Personas conservadoras, muy en la línea de la monarquía española, libres de apetencias liberadoras, que si se producían, probablemente cambiaría su estatus social y su afán de poder. A no ser que ellos mismos abanderaran las ansias de libertad, como hicieron los criollos en la América latina.
José Miguel Pérez dice en su artículo , “la razón de que Canarias se convirtiera entonces en un asunto de Estado prioritario tiene que ver principalmente con el papel que las islas adquirieron en los horizontes internacionales de aquellas fechas previas a la I Guerra Mundial”. Hay que tener en cuenta la situación estratégica de Canarias en este lado del Atlántico, y las apetencias de diversos países europeos que quisieron domeñarlas. Otra de las razones, como expuse antes, fue la paulatina pérdida de las colonias españolas a lo largo del siglo XIX, que culminó en 1898 con la independencia de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, gracias a los “amigos” estadounidenses. Amigos de conveniencia, claro. Ya sólo le quedaban Canarias, Guinea y el Sahara. Porque encima, España estuvo tan mal considerada que cuando los europeos se repartieron los territorios africanos para convertirlos en colonias y expoliar sus recursos, a España le tocaron pequeños espacios (como Guinea) o los más conflictivos o desérticos, como el protectorado de Marruecos, o el Sahara. Las aguas pues, se amansaron en Canarias y la auténtica división de las islas se consiguió con la creación de los cabildos y la posterior división en dos provincias, donde continuaría erre que erre con pretensiones hegemónicas la isla de Tenerife., que siempre se ha creído que es el centro del universo insular. El bloque unitario se rompió y Canarias quedó más dividida que nunca.
Tal es así que la llamada “tercera isla” por algunos próceres tinerfeños, no merece siquiera la dignidad de llamarla Gran. Así estamos.
Nadie puede negar el desarrollo que la mayoría de las islas han tenido con la creación de los Cabildos, pero también es cierto si que nos han concedido un gobierno autónomo, creo que ahora estarían de más estas instituciones insulares o tendremos unas absurdas duplicidades y competencias que solo pueden ser asumidas por un auténtico gobierno que abarque a todas las islas Los cabildos actuales se han convertido, además el refugio de determinados políticos que no saben hacer otra cosa, de enchufados, de privilegios, de funcionarios, de asesores, que generan unos gastos que tenemos que pagar todos los ciudadanos. Y, además, es el refugio de los nuevos caciques de la partitocracia, que defienden intereses partidistas, en vez de resolver los problemas reales de los habitantes de cada isla. Además eso de decir que existe estabilidad política” en Canarias con el sistema electoral antidemocrático que tenemos y unos estatutos que aún no están bien definidos, me parece una falacia. Nos hemos convertido en una pobre tierra que no es capaz de salir adelante sin que exista una ayuda y cobertura exterior, tanto en nuestro principal recurso económico como es el turismo, como en cuestiones de autosuficencia alimenticia, financiera, o de dependencia energética, porque no se desarrollan las energías alternativas, sostenibles y limpias, energías alternativas y limpias, a pesar de las enormes posibilidades que tenemos para implantarlas. No avanzamos: retrocedemos.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









maspalomas, lo mejor | Miércoles, 18 de Julio de 2012 a las 11:21:10 horas
Pero quién le pone cascabel a este gato?
Accede para votar (0) (0) Accede para responder