Hace casi dos años que uno de nuestros vecinos, Atilio González, relataba en este mismo espacio sus impresiones sobre las molestas avionetas en la zona turística. En la actualidad, la situación que ha sido denunciada durante décadas no ha cambiado. Atilio nos contaba que nuestro sur es una maravilla, un enclave del paraíso entre el extenso mar y unas tierras resecas que ya no permiten una producción agrícola rentable. Lo que aquí tenemos nos ha costado mucho, pues es el resultado del esfuerzo de toda una generación. El sur ofrece descanso y diversión para el que se lo puede permitir y trabajo para quien lo necesite. Aquí está el meollo del turismo. Es la gallina de los huevos de oro que alimenta al resto de la isla. En sus largas estancias en Playa del Inglés, Atilio encuentra muchos motivos de satisfacción pero también alguno de queja. De estos últimos destaca como más importante el ruido. A nadie le gusta el ruido pero quien menos lo tolera es el que viene aquí buscando el paraíso. En el sur se encuentra uno con un ruido del que no hay forma de escapar: el ruido de las avionetas que te persigue desde el cielo vayas a donde vayas, que penetra por las rendijas de tus ventanas a la hora de la siesta, que te acompaña a la playa. No es un ruido atronador, que si lo fuera ya lo habría prohibido una norma europea, pero es lo suficientemente fuerte para que resulte molesto -o muy molesto- según la sensibilidad de cada uno. Es la gota malaya del mundo de los ruidos que puede hacerte odiosa la estancia al exterior, donde ese ruido te ataca con más saña. Hay dos clases de avionetas que vierten ruido sobre nuestro sur. Las avionetas de publicidad y las avionetas de recreo. El caso es que esas voladoras fábricas de ruido se dedican, hora tras hora en los mejores momentos del día, a machacar nuestro descanso.
La avioneta de publicidad sobrevuela el espacio aéreo de San Fernando de Maspalomas en el transcurso de una rueda de prensa al aire libre
Turista noruego | Jueves, 19 de Abril de 2012 a las 20:05:40 horas
Lo siento companero "magt" pero si hay probado hasta los mejores tapones, sabras que no sirven. Ni los de silicona. De hecho, tienes que ponerte justo al lado de la orilla para escuchar el mar, ponerlo los papones y despues unos auriculares con musica para quitarte el muy zumbido ruido de las avionetas. Lo llamas esto "descanso", "vacaciones", "zona de turismo"? Yo no.
Maspalomas / Playa del Ingles = nunca mas. Las 3 semanas en 2012 eran calvario suficiente, a pesar del buen hotel. Lo unico que nos molestaba eran las avionetas, pero bien suficiente para no volver.
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