Y para poner el punto y aparte, una batata, pero de verdad, que de las otras hay muchos, sin control y con manía persecutoria (y que nadie se dé por aludido, para que no se descubra). Una familia de Veneguera recogió esta bonita pieza de 48 kilos. El propietario del vegetal, Pablo García Afonso, dejará la batata en el Restaurante-Museo Las Cañadas, situado en el mismo barrio, donde permanecerá para su exposición. Allí pueden pasar a verla si tienen un rato libre. Su final lo desconocemos aunque si deciden utilizar una parte para acompañar un buen sancocho no duden en avisarnos, estamos disponibles.
![[Img #5707]](upload/img/periodico/img_5707.jpg)

Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.118