La justicia, ajusticiada
Correrán ríos de tinta, habrá polémicas y debates y podremos contemplar, de nuevo, a esa España enfrentada por las ideologías, sectarismos, las religiones, envidias, o la intolerancia
Será que nuestro sino es no poder cambiar. En pocos países del mundo se da el caso de que un juez que investigaba un caso de corrupción, sea sentado en el banquillo y condenado”por prevaricación”, a quince años de inhabilitación y, encima, pagar las costas del juicio. Paradójico, absurdo, esperpéntico. La señora Aguirre dice que es el triunfo del estado de derecho, especialmente si se trata de un caso que afecta directamente al PP y a sus muchachos, o sea el famoso Caso Gürtel, donde se investigaban las irregularidades de unos abogados. Ha sido una venganza contra un juez que destacaba demasiado, que tenía prestigios internacional; que se atrevió a pedir que se investigaran los crímenes del franquismo y que defendiera la memoria histórica. Ha sido una repetición de la fábula del sapo y la luciérnaga a la que aquel escupió su veneno para que no brillara¡No brillar!
Yo creo que lo que Esperanza Aguirre quería decir que lo que se defendía es el “estado de la derecha”. Que más o menos significa que se pueden investigar y juzgar las irregularidades de otros partidos (que no dudo que las haya), pero que a ellos, ni tocarlos. Para eso forman parte de la reserva espiritual de España. Todos sabemos que se ha echado una “generosa” tierra encima de los numerosos “casos” protagonizados por la derecha española (incluso los tenemos aquí en Canarias, que duermen el sueño de los justos, o se han archivado (o se archivarán). Todos sabemos que el señor Camps, por ejemplo, salió de rositas al ser exonerado por un juzgado popular, con el que ciertos políticos tuvieron la osadía de hablar con algunos de sus miembros.
¿Qué nos falta ver de ahora en adelante? Pues contemplar como la Justicia de este país sigue siendo un desastre, que está politizada, que hay jueces que se han quedado en el franquismo y que no evolucionan ni se adaptan a lo que es una verdadera democracia, y que se continua dando luz verde para que los políticos corruptos de España actúan a sus anchas; para que las delincuencias nacionales e internacionales vengan a este país, como antes iban los españoles a Alemania a trabajar, porque aquí se les da facilidades para todo. Porque nuestro estado de derecho es sólo una caricatura, una pura teoría que no tiene consistencia práctica; porque hace falta que sea verdaderamente independiente; que se reforme el Código Penal; que se incluyan nuevos delitos y nuevas formas de tratarlos; que se contemple que las irregularidades que cometan los políticos irresponsables, se paguen, que sea un delito y que tengan una condena como cualquier ciudadanos al que se juzgue Que no sigan teniendo impunidad, aunque cometen las mayores barbaridades. Que no vuelva a ocurrir que el único condenado por el Caso Gürtel, haya sido, precisamente, el juez que lo investigaba. El mundo al revés. La Justicia en España ha sido ajusticiada por aquellos que tienen la máxima responsabilidad de impartirla.
Me parece aberrante que muchos ahora brinden con champán porque un juez, al que no le perdonan que brille, haya sido condenado. Aunque sea un tópico decirlo: algo huele a podrido en la Justicia en España. Espero que los órganos judiciales y los jueces que piensan en ser realmente justos e imparciales, se movilicen para conseguir que esa Justicia triunfe y sea valorada positivamente por los ciudadanos.
Yo creo que lo que Esperanza Aguirre quería decir que lo que se defendía es el “estado de la derecha”. Que más o menos significa que se pueden investigar y juzgar las irregularidades de otros partidos (que no dudo que las haya), pero que a ellos, ni tocarlos. Para eso forman parte de la reserva espiritual de España. Todos sabemos que se ha echado una “generosa” tierra encima de los numerosos “casos” protagonizados por la derecha española (incluso los tenemos aquí en Canarias, que duermen el sueño de los justos, o se han archivado (o se archivarán). Todos sabemos que el señor Camps, por ejemplo, salió de rositas al ser exonerado por un juzgado popular, con el que ciertos políticos tuvieron la osadía de hablar con algunos de sus miembros.
¿Qué nos falta ver de ahora en adelante? Pues contemplar como la Justicia de este país sigue siendo un desastre, que está politizada, que hay jueces que se han quedado en el franquismo y que no evolucionan ni se adaptan a lo que es una verdadera democracia, y que se continua dando luz verde para que los políticos corruptos de España actúan a sus anchas; para que las delincuencias nacionales e internacionales vengan a este país, como antes iban los españoles a Alemania a trabajar, porque aquí se les da facilidades para todo. Porque nuestro estado de derecho es sólo una caricatura, una pura teoría que no tiene consistencia práctica; porque hace falta que sea verdaderamente independiente; que se reforme el Código Penal; que se incluyan nuevos delitos y nuevas formas de tratarlos; que se contemple que las irregularidades que cometan los políticos irresponsables, se paguen, que sea un delito y que tengan una condena como cualquier ciudadanos al que se juzgue Que no sigan teniendo impunidad, aunque cometen las mayores barbaridades. Que no vuelva a ocurrir que el único condenado por el Caso Gürtel, haya sido, precisamente, el juez que lo investigaba. El mundo al revés. La Justicia en España ha sido ajusticiada por aquellos que tienen la máxima responsabilidad de impartirla.
Me parece aberrante que muchos ahora brinden con champán porque un juez, al que no le perdonan que brille, haya sido condenado. Aunque sea un tópico decirlo: algo huele a podrido en la Justicia en España. Espero que los órganos judiciales y los jueces que piensan en ser realmente justos e imparciales, se movilicen para conseguir que esa Justicia triunfe y sea valorada positivamente por los ciudadanos.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.









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