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JOSÉ M. BALBUENA CASTELLANO

No cantes aún victoria, Rajoy

JOSÉ M. BALBUENA CASTELLANO Martes, 22 de Noviembre de 2011 Tiempo de lectura:

Era una mayoría absoluta más que cantada. Ahora a esperar si el PP sabrá administrar y gestionar el respaldo que ha recibido de sus seguidores y votantes

Analizando lo ocurrido fríamente tengo que decir que había mucha frustración en el país debido a los recortes, y a la reducción de prestaciones sociales y logros en las relaciones laborales,  o al paro creciente que deja muy mal sabor de boca, y sobre todo deja hambre y carencias. Europa le indicó al gobierno de España cuales eran sus deberes y éste empezó a tomar nota,  a tomar medidas, que por supuesto, no eran del agrado de todos, y menos aún de las clases más sensibles y económicamente débiles. Eran las directrices europeas y las teníamos que seguir, a no ser que nos hubiésemos declarado en rebeldía, con las consecuencias que todos sabemos.

El gobierno de la nación, pidió a las clases populares, acostumbrados a una mejor vida, a su estado de bienestar, que incluso le permitía cometer derroches, que hicieran algunos sacrificios y, claro, la gente afectada se rebeló. Los políticos, desde el más bajo nivel hasta el más alto, no iban a perder sus grandes sueldos y prebendas, ni tampoco los jefes y directivos de las grandes empresas públicas y privadas.¡Que va!

Luego vinieron otros, la única alternativa de gobierno existente, (porque el bipartidismo era muy fuerte) dando a entender que la crisis y el paro eran cosa de los socialistas y que había que enviarlos a paseo. Pero los muy ladinos, en su precampaña, no decían que se trataba de una crisis mundial y que a España, por ser un país poco industrializado y competitivo, con empresas que han sido privatizadas, con una banca un poco golfa, que les quitaba sus casas a los que ya casi las habían pagado, después de tenerlas hipotecadas, le ha tocado ser el país de la eurozona, con más paro. Y con una burbuja inmobiliaria que ellos mismos promovieron y extendieron por toda España. ¿Para qué recordarle estas cosas a los pobres españoles, cuyo único atisbo de democracia que tienen es ir a votar cada cuatro años?

Pero esta gente tan patriota y que ahora se ha visto premiada con unas urnas llenas de votos a su favor  no arrimó el hombro, señores, señoras y señoritas cuando la patria a la que tato aman  reclamaba lealtad y  la colaboración de todos. No insinuó siquiera  un nuevo Pacto de la Moncloa para salir de la crisis, y encima se han visto sorprendidos por el hecho de que el gobierno que hemos tenido, que decía que era de izquierdas, o al menos integrado en una socialdemocracia racional, dejó intacta la miserable conducta de la banca, de los grupos financieros, de los buitres que se alimentan de la miseria o la ignorancia de los demás. Banca a la que incluso  les soltó alguna que otra subvención, con el supuesto fin de ayudar a las pequeñas y medianas empresas, o a aquellos que se sentían hipotecados, que era casi como decir estafados. Pero la banca lo único que hizo fue aumentar sus ingresos y sus ganancias.

Además, bastante avispados empresarios de este país aprovecharon la ocasión para despedir a gente porque no ganaban ya tanto como antes, porque sus amigos políticos no les encargaban sus acostumbrados negocios, y porque se les ofrecían  unas relaciones laborales en las que se les permitía un despido fácil y sin apenas costo, o que suscribieran contratos temporales, e incluso que algunos practicaran “la economía sumergida”, sin cotizaciones a la Seguridad Social, a estilo mafioso, o fuga de capitales a paraísos fiscales. Y mientras, los llamados sindicatos de clase, sin hacer ruido ni organizar protestas.

Pero analicemos con más detalle lo que ha ocurrido. En primer lugar, digamos que no solamente el PSIOE experimentó una considerable pérdida de votos (más de cuatro millones) sino también, en Canarias, Coalición Canaria ha sufrido un revés que le coloca cada vez más en la cuerda floja y en el descrédito político. Ni siquiera con la la muleta que les prestó Nueva Canarias fueron capaces de conseguir ese ansiado grupo político para “que se oyera la voz de Canarias” en Madrid. Me parece que las únicas voces de Canarias que pueden oirse fuera de las islas (por Internet, claro) es la que lanzan nada menos que tres emisoras que se denominan, más o menos, “Radio Canarias”.

Es evidente que una serie de circunstancias han llevado al PP a la mayoría absoluta, y, como nobleza obliga, habrá que felicitarles por ello y todos deseamos que sepan digerir ese evidente triunfo. Ahora bien, no ha sido mérito de ellos, sino de las circunstancias, de la misma que el PP perdió su mayoría absoluta cuando empezaron los coqueteos de Aznar con Bush y compañía, las mentiras  e insidias y sus trapicheos urbanísticos que les llevaron al fracaso... en las urnasPero además, como he dicho en varias ocasiones: el PSOE se lo estaba poniendo en bandeja.

En este país  los votantes de izquierda, o se quedaron en sus casas tranquilamente viendo como pasaba la tormenta, o contribuyeron  a restar las posibilidades al PSOE, votando a Izquierda Unida, que ha obtenido 11 escaños en el Parlamento Nacional, y a la UP y D, de Rosa Díez, una tránsfuga del PSOE, que consiguió nada menos que 5  diputados. El PSOE ha visto en sus propias carnes, a veces por la mala cabeza de algunos de sus  dirigentes, como este partido se ha fraccionado en reinos de taifas. El ejemplo más cercano lo tenemos en Tenerife  donde  el PSOE se ha dividido en varios grupos que concurren luego a comicios, por separado. No parece lógico que un partido, que cuando López Aguilar vino como un huracán del Caribe que visitaba  Canarias para obtener mayoría en el Parlamento  autonómico y siete  diputados nacionales, se haya quedado en 4.

La desunión de los llamados partidos de izquierda (con ecologistas, humanistas y todos los que ustedes quieran, con visos progresistas y no retrógrados) que tendrían que haber concurrido juntos a las elecciones dada la grave situación del país, han propiciado también el triunfo del PP, cuyos votantes suelen ser más fieles que los de la izquierda y que probablemente han recibido también un aporte de aquellos indecisos a la horas de votar, o situados en el centro. Pero además, otros votos que iban dirigidos al PSOE también se han diluido en pequeños partidos que sólo han obtenido uno o dos diputados, o ninguno, debido a la injusta Ley d,Hont que tenemos. Por otra parte, en Cataluña la mayoría de la población votó a Convergencia i Unió, que no olviden que es un partido de derechas, y, por tanto, no les va a ser difícil entenderse con el PP. El PSOE solamente obtuvo mayoría en Barcelona. Y en el resto de España, sólo en Sevilla. Todo ello, a pesar de las medidas restrictivas del gobierno catalán que quizás fueran más severas que las que emprendió Zapatero.

En el País Vasco se destaca el triunfo de Amaiur, un partido soberanista, de izquierda radical (al que Rosa Díez acusa de antidemócratas) que obtuvo seis escaños en su feudo para el  el Congreso de los Diputados, al que se añade uno que obtuvo en Navarra. Por tanto, con siete diputados pueden tener su grupo propio en el Parlamento. Otro partido de derechas, el PNV, se queda como estaba con seis diputados y ahora tendrá que echarle un pulso a esta nueva fuerza. Ambas son independentistas, y tendrán que convencer a la otra mitad de los vascos para continuar por el camino que han emprendido, y si la Constitución española lo permite- En el País Vasco es bastante significativo que el PP triunfe casi siempre en Alava.

En Andalucía arrasó también el PP, excepto en Sevilla, donde ganó el PSOE. Y a tres meses de las autonómicas  el auge del “boom” pepero ofrece la posibilidad de que terminen también con otro de los baluartes del PSOE en España, como ya lo hicieron en Castilla-La Mancha, y en Extremadura (en esta última comunidad, gracias a la ayuda de Izquierda Unida). O sea, España se ha convertido en un bastión de la derecha y es la que va a recibir un herencia del desmadre que hay ahora mismo en este país, por lo que no les arriendo sus ganancias. De ellos y de todos, incluida la oposición y los empresarios, va depender que España salga adelante, aumente el empleo, y no pierda los avances sociales que se han conseguido a base de lucha.

Llama  la atención que determinados dirigentes populares hayan dicho,  que en algunas comunidades ha bajado el voto socialista porque se han producido algunos casos de corrupción, como el de las  ERE, el de Merca Sevilla, en Andalucía,  y sin embargo, en otras comunidades gobernadas por el PP , donde ha habido claros casos de corrupción, cohechos, tráfico de influencias, etc.  la población les “premia” con mayorías absolutas. Incomprensible, pero cierto.

Rajoy ha dijo que iba a gobernar “para todos los españoles” , algo que parece una obviedad, pues faltaría más que no lo hiciera. También señaló que aunque no tiene una varita mágica,  iba a luchar para colocar a España en el lugar que le corresponde  y que se tardaría un tiempo en conseguirlo. Todo esto después de culpar al anterior gobierno de ser el responsable de la crisis económica, cuando él sabe muy bien que estamos ante una crisis mundial provocada, primero por los que no ven con buenos ojos el auge del euro como moneda fuerte, y en segundo lugar por la presión de los mercados y de los  grupos financieros internacionales, de un capitalismo feroz e inhumano que han puesto de rodillas a los gobiernos más potentes de Europa  y a USA. Es evidente que  hay poderes que están por encima de los gobiernos nacionales.

No se si se habrán percatado que después del triunfo del PP, subieron en España las primas de riesgo y bajó la Bolsa.

Por otro lado la prensa europea y la norteamericana se hace eco también del triunfo del PP, con resultados superiores incluso a los que obtuvo Aznar, pero, en general, no  no se muestra optimista por esta victoria, porque Rajoy tendrá que obedecer también las directrices de Europa y no puede ir a su aire, especialmente en cuestiones económicas.  El periódico Sudoeste, de Burdeos, indica que no es el PP quien ha ganado, sino el PSOE quien ha perdido,  dando a entender que el PP ha hecho poco para merecer este triunfo. Pero los ciudadanos con sus votos, la dispersión a  la que aludí, y la abstención, han conseguido que Rajoy venciera a la tercera. Es que si no lo consigue hubiese sido  su muerte política. La prensa británica destaca la victoria del PP pero añade que “las mieses del triunfo “le van a durar poco porque tendrá que trabajar con ahinco para enfrentarse  al reto que le espera. Que no es poco.

Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.

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