El Periscopio
Jabelón, último volcán de Gran Canaria
Ahora que estamos tan sensibles con el tema de los volcanes, debido a las erupciones surgidas alrededor de la isla de El Hierro, quería recordar que existe en Gran Canaria un volcán que entró en erupción hace 1.500 años
Pero siempre hay alguien que contradice esas afirmaciones, pues según un artículo leído en una revista científica, en Gran Canaria se produjo una erupción en el año 500 después de Jesucristo No fue un volcán aparatoso, pero si pueden verse aún sus muestras. Y, por supuesto, fue presenciado por los aborígenes de aquella zona.
Concretamente se trata del volcán de Jabelón, situado en el límite de los municipios de Gáldar y Agaete, en el denominado Cortijo de los Nogales que perteneció a la esposa del poeta Tomás Morales, doña Leonor Ramos. El acceso al terreno se realiza por una pista de tierra que sale un poco más arriba del Saucillo, antes de llegar a la localidad de Caideros.
Gracias a un amigo mío de Guía, matemático, gran caminante, viajero y ciudadano del mundo, y conocedor de la flora, fauna y geomorfología de la isla de Gran Canaria, conocí la existencia de este volcán y me llevó al lugar de referencia. El observador puede ver allí un cráter, un canal (de metro y medio de ancho y uno de alto) que condujo lava, que en algunas partes conservaba su techo. También encontramos piroplastos, escoria y coladas de tipo Aa. que fueron expulsados por el mencionado canal que desciende hacia el barranco de Agaete. Hay, además, cerca del Jabelón, grandes rocas, supongo que desprendidas del risco inmediato.
En el Valle y hasta el mar se observan materiales volcánicos, procedentes, probablemente, de varias erupciones. Así está lo que se denomina Maipez, cerca del casco urbano de Agaete, donde se han encontrado vestigios guanches.
Se puede bajar hasta estos restos volcánicos por una antigua pista de tierra (hoy estropeada y llena de piedras, por falta de uso y que causa impacto medioambiental) que se abrió por los años 50 del siglo pasado, con la intención de extraer picón, de la misma forma que se produjeron extracciones en el Montañón Negro, hasta el punto de que casi desapareció la mitad de la montaña. Era una época en la que no existía apenas control sobre la conservación de los espacios naturales y el medio ambiente.
La zona próxima al risco del Valle de Agaete es bastante árida. No obstante, crecen especies de la flora canaria, como altabacas, verodes, tabaibas amargas, venenilla, incienso morisco, gamones, salvias,etc. que se entremezclan con especies importadas como almendreros, pitas, tuneras indias, el el invasor rabo de gato (pinicetum cetaceum) y cipreses. Vimos cerca del risco un almácigo bastante desarrollado. Posiblemente en épocas anteriores se desarrollaban, en los terrenos más llanos, cultivos de cereales.
Al borde de este espacio discurre un canal que lleva agua desde la prensa de los Pérez a la de las Garzas. Aparte de lagartos, roedores (conejos, ratones) gasterópodos e insectos propios de esta zona, se ven especies de la avifana canaria: perdices, bisbitas camineras, mosquiteros (horneros) mirlos, águilas ratoneras, cernícalos y supongo que aparecerá algunos más si nos ponemos a observar con más atención.
En las cercanías del picón proveniente del volcán de Jabelón se hallan unas pocas cuevas aborígenes, en el barranco la Culatilla, a las que se accede por unas escaleras labradas en el risco. Probablemente se habrán encontrado allí vestigios guanches, como enterramientos o utensilios que utilizaban. Precisamente, frente a esta lugar, en el poniente, pasando el barranco de Agaete, se encuentran otras cuevas canarias en el lugar llamado Berbique, en el camino de acceso a Tamadaba, por encima del pueblo de San Pedro.
El paisaje desde aquí se caracteriza por la visión del imponente macizo de Tamadaba, con sus grandes precipicios, y hacia el sur, el Hornillo, con sus casas colgadas del risco. Más hacia el norte, podemos contemplar San Pedro, el núcleo blanco de Agaete, las Nieves y Tenerife, al fondo.
Después de esta pequeña aventura, conociendo in situ, la posible última erupción de Gran Canaria, mi amigo y yo nos dirigimos al barrio del Saucillo, para degustar en Casa Pepe un exquisito estofado de carne de oveja, con papas fritas, que recomiendo al que le guste probar la auténtica cocina canaria., sin olvidarse de los exquisitos quesos de la zona.
Y este paseo da pie para recordar que se podrían organizar unas rutas turísticas de los volcanes en Gran Canaria. Se incluirían aquí la Caldera de Bandama, Los Marteles, La Caldera de los Pinos, el Montañón Negro, La Caldereta de Valleseco, la Caldera de Galeote, (incluyendo aquí las llamadas Calderas de Tirajana y de Tejeda) los conos volcánicos de Arucas, Gáldar, y algunos más que se me escapan. Todo ello dentro de la diversificación del turismo en Canarias. Es cuestión de intentarlo y de mantenerlo en el tiempo. Supongo que habrá, dentro de los miles de turistas que nos visiten, muchos a los que interesa la propuesta, de la misma forma que habrá otros a los que les atraerá la gastronomía, la historia, las tradiciones, los festivales, o cualquier otra cuestión que tenga pies y cabezas.
Las opiniones de los columnistas son personales y no siempre coinciden con las de Maspalomas Ahora.













Ramón | Sábado, 14 de Enero de 2012 a las 00:01:31 horas
Hola
He intentedo localizar por Google Earth y Google Maps el crater y ha sido imposible incluso consultando la toponimia de Grafcan,solo coincide el nombre del Hornillo. ¿Qué esta en la vertiente superios de la carretera que baja de la presa de los Pérez? Poner un mapa y la localización siempre es la mejor forma de ilustrar este tipo de cosas.¿Donde consulta uno donde es el Cortijo,Maipez,....?
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