Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Imputados y emputes

Miércoles, 16 de Febrero de 2011
Tiempo de lectura:
A veces ser imputado es un chollo porque puede ser garantía de que tu partido te coloque en una lista electoral en puestos de salida. Aquí tenemos el caso paradigmático de Francisco González, alcalde de Mogán, que en las últimas elecciones aumentó su mayoría después de que el juez lo imputara por media docena de presuntos delitos. Parece que estar imputado da caché, aunque curiosamente los partidos políticos utilizan esa condición del adversario para arremeter contra él y contra la formación que lo sustenta. Si usted pregunta a cualquier político imputado por qué no dimite, éste indefectiblemente le responderá que tiene derecho a la presunción de inocencia y que es más bueno que el pan rico. Sin embargo, pruebe usted el caso contrario. Dígale qué le parece que no dimita su adversario político a pesar de estar imputado por lo que sea. Le contestará que resulta inaudito y vergonzante para la democracia que no dimita un político imputado por cualquier causa. Así son las cosas. ¿Qué esperaba usted? No se puede pedir coherencia a un político porque en su espíritu, al pertenecer a un partido, es, por esa misma razón, partidista. Lo curioso es que te contestará una cosa o la otra sin mover el entrecejo, como si expresara una verdad de cajón, rotundamente. Deben creer que hay dos varas de medir: una para sus amigos y otra para sus enemigos. La ley del embudo, en godo; la del fonil, por aquí. Aznar llegó a la presidencia del Gobierno de Castilla y León tras arremeter contra su antecesor, el socialista Demetrio Madrid, que había sido procesado por no me acuerdo qué presunto delito. Madrid dimitió y le dejó el camino expedito al eterno opositor del bigote a medio hacer. El socialista fue juzgado y absuelto, pero ya fue tarde para recuperar su cargo. De ahí Aznar saltó la política nacional y llegó a la presidencia del Gobierno de España. Jamás pidió perdón por las injustas críticas que profirió contra Demetrio Madrid. Así se escribe la historia de los corruptos e imputados. Los dos grandes partidos, que de grandes solo tienen sus escaños, basan su política en el mismo grito de guerra: y tú más. Como si a los demás nos importara saber quién es más sinvergüenza de los dos.
Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.35

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.