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Llegarás tarde a Hendaya

Domingo, 06 de Febrero de 2011
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No deja de resultar curioso cómo ha recibido con caídas la bolsa española la llegada de la máxima dirigente alemana a España. Pone fin a la fiesta alcista (al menos durante una o dos semanas seguramente) que empezó al poco de la visita del viceprimer ministro chino a nuestro país a primeros de enero (parecía en aquel momento que la economía española se hundía irremediablemente) . Li fue recibido como ese tío rico que tenemos en Amer... en Asia, quiero decir. Dispuesto a repartir pelas sin pedir mucho de momento, porque, después de todo, algo de “sentimiento de culpa” deben tener China y las potencias emergentes, con su mano de obra barata, por el descalabro laboral español. Merkel, sin embargo, viene a repasar los deberes con nuestro presidente, a ponernos en cintura con el gasto. Me imagino a Merkel diciéndole a Zapatero: “Oye, ¿y con los funcionarios y las autonomías no podemos hacer un poquito más?”, mientras Zapatero trata de desviar la atención e incidir en el gran acuerdo social alcanzado esta semana con los sindicatos. Alemania quiere llevarse a su vez, cual rapto de las sabinas, a 500.000 de nuestros jóvenes mejor preparados.” ¿No querrás ver cinco millones de parados en tus estadísticas, verdad?” le dirá al oído. Parece que Europa trata a España casi como un banquero español trata a cualquier ciudadano español. Si le deja dinero, se lo deja caro (a ver para qué nos sirve a los particulares que el euribor esté tan bajo) y a cambio, dame lo mejor que tienes y quédate con lo que no me interesa. Todo esto me hace pensar si la Unión Monetaria, causante en parte del problema (o, al menos de la imposibilidad de encontrar soluciones propias en cada país al no tener control sobre la moneda) es lo mejor para España. Somos un país poco competitivo cuyas mayores aportaciones al PIB provienen del Turismo y la Construcción, de capa caída en estos momentos. Con una moneda propia éstos podrían reactivarse al abararatarse de cara al exterior. ¿En qué otra cosa vamos a encontrar cómo reactivar la economía y el empleo? Hace 70 años alguien llegó en tren a la frontera española a proponer pertenecer a una gran Europa. No consiguieron nada. Ahora parece que ya no es posible. Es lo que pasa por invertir tanto en infraestructuras de trenes y Aves, que se te cuelan hasta La Moncloa sin darte cuenta. La vuelta a la peseta no nos va a arreglar todos los problemas, pero, al menos, los políticos de izquierda podrán intentar hacer política de izquierdas, y los de derecha, política de derechas. Volver a ser cabeza de ratón y no cola de león. Después de todo, el petróleo no se compra en euros sino en dólares, y de éstos, también los chinos tienen un montón.
Mario Santana
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