Hace unos diez años le hice una entrevista a Mario Vargas Llosa que se encontraba descasando en el hotel Jardín Tropical de Playa de las Américas de Tenerife. Llegó acompañado de su esposa Patricia y de quince personas más. Me presentaron unos amigos del escritor, Teresa Lucía Cavallero, peruana, pero grancanaria adopción y su marido Manuel Cabrera, de pura estirpe tirajanera. Teresa es de Arequipa, la ciudad natal de Llosa, y él es también pariente, por parte de madre.
La entrevista fue publicada en el Diario de Las Palmas el día 28 de diciembre de 1999, y en ella hablamos ya de la posibilidad de que el peruano llegase a obtener algún día el Nóbel de Literatura. Su mujer, Patricia, comentó: “Günther Grass tuvo que esperar veinte años para que se lo diesen”. No sabía que transcurrirían diez años ara ver cumplido su deseo.
Vargas Llosa llegó por primera vez a Gran Canaria en un trasatlántico italiano. Tuvo una segunda oportunidad cuando fue invitado para ofrecer unas conferencias en la Casa de Colón. El autor quería obtener información sobre el ídolo de Tara, relacionado con la fertilidad de las mujeres aborígenes, y comentó que, tal vez, algún día podría introducir el tema en uno de sus relatos.
Como Vargas Llosa ha manifestado en varias ocasiones, el Premio Nóbel no se le ha subido a la cabeza y lo ha aceptado humildemente como premio a una intensa labor literaria. Está acostumbrado a notables galardones como el Príncipe de Asturias, Premio Planeta, (con “Lituma en los Andes”, 1993) Premio Cervantes y además, es miembro de la Real Academia Española de la Lengua.
Aunque Vargas Llosa ha visitado varias veces la capital grancanaria me temo que no se le sacó todo el provecho posible, generalmente por cuestiones políticas. Gente que se dice progresista (aunque a veces no entiendo qué es eso del “progresismo,”le fueron socavando sus actuaciones, después de haber participado en el Foro Literario Vargas Llosas, de la mano de J. J. Armas Marcelo, cuando era presidenta del Cabildo de Gran Canaria María Eugenia Márquez (PP) Al final, la consejera de Cultura, Inés Rojas (NC) optó por clausurar esta relevante iniciativa cultural.
Por el efecto dominó que produjo esta decisión, tampoco pudo acudir Vargas Llosa a la inauguración del Foro del Tercer Milenio de Maspalomas.
A los escritores no hay que criticarlos por su ideología política, sino por la forma que escriben. Esa no fue precisamente la razón por la que se dejó de apoyar a los organizadores del Foro, que sólo pretendían crear un club de lectura e invitarle a que hablara de temas literarios que interesaban a la sociedad grancanaria, Al enterarse de lo que había ocurrido, el propio J. J. Armas Marcelo calificó tal decisión de “atrocidad”.
María Eugenia Márquez había cursado invitación al escritor e incluso le envió a Tenerife una muestra de la artesanía canaria, como prueba de cortesía y de nuestra hospitalidad, para que viniese a Gran Canaria a pronunciar algunas conferencias.
Pero previamente, el desplante ya había sido hecho, por haberle echado en cara su ideología política y no por su excelente trayectoria literaria, por la que hoy en día ha obtenido el máximo galardón que puede recibir un escritor.
Por esas fechas el Club del Tercer Milenio de Maspalomas le cursó una invitación para que descansase en el Sur y pronuncia se una conferencia, ya que la zona turística necesita también iniciativas de tipo cultural que la prestigien. Pero al ser rechazado en la capital de la isla, tampoco se consolidó este proyecto sureño.
Como vemos, se confunden aquí los términos, por puro sectarismo. Existen, en ese sentido, muchas mezquindades. Vargas Llosas es un escritor liberal, de derechas, y él nunca lo ha ocultado, pero nadie le puede negar su calidad como escritor, de la misma forma que tampoco se les niega a Saramago o a García Márquez, que son de izquierdas
Ahora, para compensar el desaire que desde el Cabildo Insular se le hizo al ahora Premio Nóbel de Literatura, el alcalde de Las Palmas, Jerónimo Saavedra, le ha designado Hijo Adoptivo de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, y ya se lo ha comunicado. Se tramitará rápidamente el expediente, después de que Vargas Llosa aceptara ese título, y probablemente se le entregará el galardón en las fiestas fundacionales de la ciudad.
Algunos opinan que este premio no puede concedérsele a personas que no hayan residido mucho en el lugar donde se realiza la concesión, por el olfato delo que la decisión de Saavedra con la toma de esta decisión quizá esté relacionada con la necesidad de que suene en los ámbitos culturales, y cuanto más mejor, el nombre de Las Palmas de Gran Canaria, dada su aspiración a convertirse en Capital Europea de la Cultura de 2016. Es muy posible. Al socaire del galardón universal recibido por Vargas Llosa habrá muchas ciudades y políticos que quieran sacar su tajada. Pero también queda en evidencia el desatino y la falta del mismo olfato de algunos políticos que andan siempre por las ramas y no reconocen que, en realidad, lo que hay que estimar en un escritor son sus obras, su calidad literaria. Ahí está la polémica para aquellos que disfruten con ellas.
Saramago fue hijo adoptivo de Lanzarote pero él si que vivió allí muchos años, hasta su muerte, e incluso concibió allí parte de sus obras.
Estaría bien que, si no lo han hecho aún, leyeran las obras de Llosa sin ningún tipo de prejuicios. Tienen una buena lista: “La fiesta del chivo”, “la ciudad y los perros”, “La casa verde”, “Conversación en la catedral”, “Pantaleón y las visitadoras”, “La tía Julia y el escribidor”, “Historia de Mayta”, “¿Quién mató a Palomino Molero?”, “El hablador”, “Elogio de la madrastra”... Después de ello, pueden dar su opinión... literaria, claro.








Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.4