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El nuevo Gobierno

Domingo, 31 de Octubre de 2010
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Tras garantizarse otro año más de gobierno, gracias al apoyo de PNV y de CC, Zapatero ha remodelado su ejecutivo. Es el tercer Gobierno de la Nación desde el comienzo de esta legislatura, en abril de 2008. Entonces, la crisis económica ya era evidente, con toda su virulencia. Sin embargo el presidente Zapatero aun la negaba. De hecho, tras formar el primero de sus ya tres gobiernos de esta legislatura, afirmó: "este gobierno cuenta con una notable capacidad de gestión y tiene la misión de procurar un mayor y mejor crecimiento económico". Lo que vino después es de todos sabido. En ese primer año de esta legislatura el paro subió en un millón y medio de personas. Tras esos doce primeros meses de la presente legislatura España ya se encontraba a la cola del crecimiento económico de la eurozona. La conclusión no podía ser más obvia: el Gobierno no sólo no había mostrado una notable capacidad de gestión sino todo lo contrario, una notable incapacidad para gobernar, el propio Zapatero lo tuvo claro y optó por cambiarlo. Así fue como en abril de 2009, aun inconsciente de la que ya teníamos encima, Zapatero vuelve a cambiar su gobierno. Entonces dijo: "el Gobierno necesita un cambio de ritmo para tener un nuevo impulso y mayor fortaleza ante la crisis". Ya ha pasado un año de ese segundo gobierno y el único balance es: mayor deterioro de la economía, tirón de orejas de Europa a España, aumento del paro en otro medio millón de personas, subida de los impuestos, aumento de la deuda española, bajada del sueldo a los funcionarios y congelación de las pensiones. Eso sí, con el apoyo de algunos. Ahora, un año más tarde y tras lograr salvar en las Cortes los presupuestos más antisociales de la historia de nuestra democracia, con el apoyo de PNV y CC, Zapatero vuelve a cambiar el gobierno. Y respecto al mismo nos dice: "este nuevo Gobierno será el de las reformas, la recuperación definitiva y la creación de empleo", y digo yo, Dios nos coja confesados... no se lo que dirán sus compañeros de viaje. Porque según las previsiones del Banco de España, en 2011 el paro subirá. Y Zapatero lo sabe, igual que sus socios. Pero al uno y a los otros les interesa alargar la agonía de la legislatura que, en el caso del archipiélago, es también agonía del empleo en las islas. Se dice que es el gobierno de más perfil político de cuantos ha tenido Zapatero, que ha querido vender este nuevo gobierno como la gran ola de renovación política del PSOE para recuperar la credibilidad perdida y escapar a su arrinconamiento político. Personalmente tengo la impresión de que cuando baje la marea quedaran cuatro lapas. Cuando se les agote la munición y los fuegos de artificio, cuando se les agoten los insultos y descalificaciones, lamentablemente habrá gente que seguirá engrosando las listas del paro, seguirán cerrando empresas y seguirán los apuros de los pensionistas. Y seguirá habiendo cientos de miles de familias con problemas para llegar a fin de mes. El nuevo gobierno de Zapatero se ha estrenado con lo más significativo de la tradición socialista en momentos de apuros: ofensiva frontal, descalificaciones, insultos. Y en su primera semana, no he alcanzado a ver ninguna rectificación sustancial de los errores que provocó la remodelación del anterior gobierno. De hecho, los primeros días el Gobierno los ha consagrado a ir preparando a la opinión pública para una negociación con ETA con excarcelaciones y elecciones, y sobre todo los han dedicado a insultar al PP poniéndonos otra vez como cavernarios, machistas, corruptos, antisociales y hasta genéticamente sospechosos. Lo que en el fondo están intentando es escorar a la opinión pública hacia un debate simplista plagado de tópicos y de etiquetas simples. Tengo la impresión que así se persigue dar algo de ánimos en sus desanimadas filas. El viejo truco. Se demoniza al rival y se intenta convertir el escenario político en un ring de boxeo. Pero en el PP no estamos por seguir ese juego. No nos vamos a enredar en juegos florales. No vamos a caer en la tentación de la reyerta. No vamos a perder esa posición de moderación que nos ha hecho agrandar nuestra diferencia con el PSOE. No nos vamos a meter en el fango. No vamos a hacerle el juego al Gobierno. Nuestro empeño va a seguir siendo construir una mayoría social capaz de reconducir el futuro de un país en quiebra. Una quiebra de la que hacemos responsable al gobierno del presidente Zapatero. A ese gobierno y a quienes les apoyan.
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