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Presupuestos 2011, otra decepción

Sábado, 09 de Octubre de 2010
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El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2011 supone una nueva decepción para Canarias, que queda claramente por debajo de la media estatal de inversión y se ve muy perjudicada en relación con otras comunidades autónomas. Además, en él no aparecen por ningún lado las millonarias inversiones comprometidas en el Plan Canarias. Circunstancias que, unidas a la pésima financiación autonómica, retrasarán la salida de la crisis en nuestra tierra, prolongará en el tiempo las elevadas cifras de paro y continuará deteriorando los servicios públicos. Pero vayamos por partes. En su conjunto, las cuentas públicas estatales para el próximo año confirman el giro neoliberal del Gobierno de Zapatero, poniendo como prioridad la reducción del déficit público exclusivamente a través de la reducción del gasto, tocando muy levemente la política fiscal, con lo que no se ayudará en modo alguno a la recuperación económica. Este se concreta en la reducción de la inversión, que alcanza un 38% en el caso de las infraestructuras; y la reducción del gasto social, expresado en la congelación de las pensiones, pero también en la reducción de las partidas para la Ley de Dependencia y para la Educación. Al tiempo, no se aborda una reforma fiscal progresiva que permita incrementar los ingresos del Estado. Sólo se ha subido el pasado julio el tipo del IVA, que es un impuesto indirecto y por tanto no progresivo, y un anecdótico incremento de los tipos del IRPF para rentas del trabajo mayores de 120.000 euros que recaudarán apenas 200 millones más al año. Los PGE y Canarias Como señalaba anteriormente, en los PGE no sólo no hay nada parecido a los 2.500 millones adicionales que se prometía en el Plan Canarias (como tampoco lo hubo en los de 2010) sino que disminuyen las inversiones en términos absolutos en Canarias. La inversión directa (capítulo VI) baja un 37,8%, cuando a nivel estatal la inversión regionalizada sólo se reduce un 30%. Canarias pasa de suponer el 2,4% en 2010 al 2,1% de la inversión estatal regionalizada en estos Presupuestos, si miramos exclusivamente el capítulo de inversiones directas. Por el contrario, aquellas comunidades que incluyeron en sus Estatutos cláusulas de salvaguarda de sus inversiones logran estar en la media o por encima de ella. Andalucía pasa de suponer el 17,6% de inversión al 17,8%. Baleares pasa del 0,9 al 1,1%. Cataluña se mantiene en el 15,2%, pero en los PGE para 2011 se compromete una inversión adicional de 391,8 millones de forma que se cumpla la Disposición Adicional Tercera de su Estatuto de que la inversión sea similar a su peso en el PIB estatal (el 18,6%). Mientras que Castilla-León amparada en su estatuto y en su plan de convergencia interior (iniciado este año) logra llevarse 1.755,13 millones de euros (el 10,5% de la inversión: el doble de su población, que es el 5,5%, y de su PIB, 5,3%), que se suma a los 2.422,56 millones de los PGE 2010. Eso sí es un plan con financiación y no el Plan Canarias convertido, como ya advertí, en puro humo. La importancia de los nuevos Estatutos aprobados la pasada legislatura para lograr incrementar las inversiones en los PGE pone de manifiesto la irresponsabilidad de ATI-CC al negarse a aprobar un nuevo Estatuto de Autonomía, que incluyera el blindaje de los distintos aspectos del REF, en especial garantizar la media de inversiones. Y todo ello para impedir una reforma del sistema electoral injusto que les permie mantenerse en el poder. Una irresponsabilidad que pagamos y pagaremos todos los canarios. Inversión per capita Una vez más, estos PGE vuelven a incumplir con los artículos 95 y 96 de la ley 20/1991 del REF, aprobada en el Parlamento español, de lograr que Canarias esté en la inversión media estatal por habitante. No vamos a hacer demagogia, como ha hecho el consejero de Economía del Gobierno, José Manuel Soria, que a sabiendas de que sólo decía media verdad, criticaba estos días en el Parlamento canario la escasa inversión que había para las islas en las cuentas estatales reduciéndolas a las inversiones directas (capítulo VI). Usando, por cierto, el mismo argumento que empleaba Ana Oramas, diputada de ATI-CC, cuando denunciaba los Presupuestos estatales del año 2008 y que ahora no usa cuando coquetea con apoyar los PGE para 2011. Nosotros, por el contrario, al enjuiciar las cuentas estatales para Canarias siempre hemos usado el mismo criterio. Entendemos la inversión en el Archipiélago, por la especificidad de Canarias, como la suma de inversiones directas de los ministerios y entes públicos (Capítulo VI), transferencias de capital a las administraciones canarias a través de los convenios firmados (Capítulo VII)) y el Fondo de Compensación Territorial (FCI), que también son recursos destinados a inversiones. Así tenemos en los PGE una inversión para Canarias de 803 millones, 221 millones menos que el año pasado. Comparando con magnitudes equivalentes a nivel de Estado (23.213 millones) obtenemos que la inversión estatal por habitante es de 496,6 euros y la de Canarias 381,7 euros. La diferencia con la media estatal sería de 114,9 euros por habitante, lo que significa que hacen falta 242 millones más de inversión para colocar a Canarias en la media estatal. Esta menor inversión se produce en la comunidad que más sufre el impacto de la crisis: 317.000 parados, según la EPA, una tasa de paro 9 puntos más que la estatal, con miles de empresas cerradas y con una pérdida de riqueza relativa de 11 puntos en los últimos 10 años (en 2009 el PIB por habitante es el 86,8% del estatal). Asimismo, Canarias padece una severa reducción de transferencias de la financiación autonómiica, fruto del nuevo sistema aprobado en diciembre de 2009. Ya denuncié que este era perjudicial para las Islas y el propio Soria reconocía recientemente, en sede parlamentaria, que son 545 millones de euros lo que pierde Canarias cada año respecto a la media de financiación estatal con el nuevo sistema. Aunque Soria “olvida” que fueron él y Rivero los que han aceptado la nueva ley de financiación. En definitiva, el fracaso en la financiación autonómica, la aceptación de unos PGE que castigan a las Islas y un Plan Canarias más propagandístico que efectivo, dificultarán en buena medida que Canarias salga de su actual y profunda crisis.
Román Rodríguez es presidente de Nueva Canarias.
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