En la mayoría de los periódicos de Canarias y en muchos nacionales, tal vez influidos por los comunicados remitidos por las agencias de prensa, se ha informado de forma imprecisa al hablar de El Hierro titulando: “La Isla se moviliza contra el sistema AFIS”. Y al son de ese son los partidos políticos han maniobrado astutamente para intentar ganarse el favor herreño y que sus futuros diputados arrimen su cantidad, no forzosamente su calidad, si la aritmética parlamentaria lo exigiera para gobernar. Toda una lección de trapacería política, al más puro estilo bananero, al margen de los intereses ciudadanos que prometen defender y proteger.
En primer lugar, y según cuentan algunos testigos, no parece ser cierto eso de que El Hierro “se ha echado a la calle”. Naturalmente que allí estaban casi todos los políticos y no más de 400 personas en total. Eso siendo generoso, afirma un comunicante, ¡que publiquen una foto en picado para comprobarlo! Y aunque los políticos representen a su isla, no son la isla entera, ni siquiera una mayoría. En esos lugares donde todos se conocen y saben los poderes fácticos de cada cual, significarse en contra de los mandamases puede suponer la condena al ostracismo, la muerte social y económica.
En segundo lugar y más importante, hay que decir rotundamente que no existe un SISTEMA AFIS, lo que hay, como muy bien se explica cuando se desarrolla la noticia, es un SERVICIO AFIS. Muy probablemente, vivido lo vivido en otras ocasiones, eso no es una cuestión de simple terminología, sino que encierra la más baja demagogia que haber pudiera, al más puro estilo herreño. Se hace creer a las gentes normales que el mundo aeronáutico está lleno de temerarios y suicidas, que no aprecian su propia seguridad personal y se lanzan a volar locas aventuras desafiando las normas internacionales que gobiernan la aviación civil. De paso, esos irresponsables de la aviación, pretenden acabar con el futuro de El Hierro.
Cuando se dice “sistema” tanto los políticos como la gente normal tiende a pensar que se están refiriendo a una máquina o un ordenador, y no a un “servicio” prestado por personas de carne y hueso, perfectamente entrenadas para esa función. Ese disparate, o esa insidia manipuladora, se ha repetido con demasiada frecuencia en mensajes dirigidos a quienes no son especialistas en el asunto, pero que en su día votaran en las urnas. En respuestas espontáneas a preguntas de televisivos reporteros, bastantes entrevistados han manifestado su razonable temor a que el “control” de aterrizaje de su vuelo lo gobierne una máquina. Ellos no se han inventado esa idea. Sin la menor duda, se la han oído argumentar a algún político.
En la revista AN, AENA Noticias número 147 de julio-agosto 2010, se escribe sobre AFIS, acrónimo de Servicio de Información de Vuelo de Aeródromo: “es un servicio de navegación aérea que OACI [Organización de Aviación Civil Internacional] creó en 1988 y que se ha extendido a numerosos países. En Europa más de 100 aeropuertos, con un volumen de tráfico igual o superior al de La Gomera, cuentan con él. Aena implantará en los próximos meses este servicio en otros cinco aeropuertos, El Hierro, Burgos, La Rioja, Huesca y Córdoba, donde se dan los condicionantes ideales: tráfico bajo, buena meteorología y condiciones topográficas adecuadas, muy similares a los del aeropuerto canario”.
Según datos de publicados en esa misma revista, conviene saber también que los futuros operadores AFIS en El Hierro, al igual que los siete profesionales que ya se han hecho cargo del Servicio en La Gomera, son técnicos especialistas, jóvenes entre 26 y 33 años, que han recibido 131 horas de formación teórica, repartidas en seis semanas y seis horas diarias, y 108 horas de formación práctica, 72 en simulación en ordenadores especiales de entrenamiento, con presentación de un aeródromo y su área adyacente, información meteorológica e información de radio ayudas. Además reciben 36 horas más en simulación en Torre de Control. Diecisiete profesores se han encargado de enseñarles la teoría y ocho instructores la práctica, cuatro de ellos pertenecientes a AENA.
En definitiva, AFIS es un servicio prestado por personas que informan al piloto de los últimos detalles meteorológicos y sobre la pista en servicio para que pueda aterrizar sin problemas. Aunque no se suele decir, la totalidad del vuelo en sí mismo ya está controlado desde su planificación y despegue por el Centro de Control de Tránsito Aéreo que ha autorizado la salida, la ruta, la altitud, etc. al aprobar el preceptivo Plan de Vuelo. Tampoco conviene olvidar que el piloto es quien vuela el aparato, despegando, navegando y aterrizando bajo su exclusivo control y nunca el controlador podrá hacer su trabajo ni tomar los mandos del avión, sea el aeródromo AFIS o no lo sea. Al piloto se le facilita la información y él operará siguiendo los procedimientos publicados al efecto para ese aeropuerto. Eso, que debiera ser evidente, no parece ser comprendido por la casta política, que está usando el miedo de mucha gente a volar en su bastardo provecho. Pero de eso tratará el próximo artículo.







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