Dentro de esta pintoresca reivindicación por el descanso nocturno, uno de los personajes más críticos ha sido el presidente de los extrahoteleros, Tom Smulders, quien se queja de los decibelios que sobran pero que a la hora de acudir a las inauguraciones de establecimientos nocturnos, no duda en hacerlo en aquellos que son propiedad de los mismos asociados, aunque el local se encuentre bajo apartamentos turísticos donde los turistas también tienen la costumbre de descansar. Otra de las actitudes más cuestionadas ha sido su falta de valor para apuntar sin temor hacia los responsables de velar contra el ruido, curiosamente también de su mismo partido (PSOE): Delgado, Narvaéz y Alamo. A propósito, este último disfrutando en terrazas sin licencia hasta la madrugada que, ni tan siquiera, poseen permiso para servir un bocadillos de calamares.










Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.111