Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Continuar...

Imprevisible Atlético

Sábado, 28 de Agosto de 2010
Tiempo de lectura:
El Atlético de Madrid ha vuelto a contradecir a la historia. Cuando todos los pronósticos estaban con el Inter de Milán, los rojiblancos se han hecho con una Supercopa que, si bien no clasifica para ninguna competición, aporta lustre, prestigio y unos cuantos millones a las maltrechas arcas del cuadro del Manzanares. Los 6.000 aficionados que se desplazaron hasta Mónaco regresaron con los bolsillos bastante perjudicados, pero llena su alma de alegría y de satisfacción. Y es que, ¿por qué no decirlo? El cuadro de Quique Sánchez Flores fue mucho mejor que el once italiano. Por tercera vez en pocos meses el entrenador del equipo madrileño volvió a ganarle tácticamente a Rafa Benítez. Ya lo hizo en las semifinales de la Liga Europa dejando en la cuneta al Liverpool y ayer fulminó a un Inter megacampeón que pareció tomarse con menos interés esta competición o que los atléticos le pusieron un empeño digno de encomio. Independientemente de las motivaciones, lo cierto es que el Atlético de Madrid se plantó en el Luis II con una plantilla donde todo el mundo sabía perfectamente desarrollar su rol. Hasta Perea completó un buen encuentro. Sólo un penalti tan tonto como discutible, cometido por Raúl García, puso la clásica nota de los despistes rojiblancos. Pero anoche todos los astros estaban conjuntados y conjurados en favor de los colchoneros y De Gea detuvo la pena máxima lanzada por Milito. Antes Reyes y el Kun ya habían cimentado y casi certificado el triunfo. Ahora, con este título honorífico en las vitrinas, la plantilla tiene que salir a morder desde el minuto cero de la temporada liguera. No hay que volverse loco ni desorbitar las cosas. Seamos conscientes de que a fecha de hoy existen dos naves siderales imposibles de alcanzar. El Real Madrid y el Barcelona juegan en otra dimensión. El Atlético de Madrid, al igual que el Valencia, el Sevilla o el Villarreal pelearán por entrar en la Champions y, por qué no, por esperar el tropiezo de alguno de los dos megagalácticos. Los fichajes realizados para la presente campaña, Fran Mérida, Luis Filipe o Godín, junto a la preservación de los cracks Forlán y Agüero y los nacionales De Gea, Reyes o Domínguez, pueden dar muchas alegrías a la parroquia rojiblanca. Esperemos que esta Supercopa no deje una resaca importante. El lunes, a las 10 de la noche, hay que estar sobrio para no sucumbir ante el concierto de gaita de los gijoneses.
Tu comentario
Tu comentario

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.111

.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.