Ser impúdico, deshonesto y mentir al pueblo de una manera tan descarada, jamás han sido los atributos de un gobierno que se precie como tal. Ahora la impudicia se ha instalado en el gobierno de España y en su sibilino comportamiento hace uso de las higas como única solución a los graves problemas que últimamente se vienen dando, no queriendo decir nada al respecto o mentir conscientemente ocultándole al pueblo la verdadera realidad de la cosas.
Los temas candentes de cuanto viene ocurriendo en Melilla y la liberación de los cooperantes, es una muestra más de la sofistica forma que tiene de actuar de un gobierno que ha llegado sin lugar a dudas al paroxismo de su irresponsabilidad donde lamentablemente les da igual que el sol salga por el este o por el oeste.
Que el gobierno que preside José Luís Rodríguez Zapatero ha perdido toda la credibilidad si es que alguna vez la tuvo es algo que todos los españoles sabemos, yendo algunos más lejos al decir que el mismo ha perdido hasta la legitimidad que en su momento le dieron las urnas, el fin no justifica los medios y la mentira burda y sin razón hiere los sentimientos en lo más profundo. España se ha convertido en una nave sin rumbo que irremisiblemente busca como única meta un abismo sin fin, y las mentiras del presidente y de sus ministros no están llevando hacia ese caos ignoto del cual difícilmente se puede salir y todo ello contando con la aquiescencia de muchos españoles que embelesados escuchan los cantos de sirenas que con su aspecto mefistolico les susurran al oído tan estultos personajes.
Lo de Melilla ha tenido su “perendengue”, aunque el “bobalicón” de Moratinos y el impresentable Rubalcaba nos quieran hacer creer que no ha tenido ninguna importancia y den por zanjado el asunto, mientras que Pepiño empecinado en su nefasta actuación como ministro de lo cual es consciente, critica, -que es lo único que sabe hacer-, a José María Aznar por su visita a Melilla diciendo al respecto que ha sido “una deslealtad al gobierno de España”.
Más grave aun ha sido lo de la liberación de los cooperantes, donde Zapatero en su comparecencia ante los medios, alardea la gran labor del ejecutivo y magnifica la intervención de la vice presidenta Fernández de la Vega en todo este asunto, pero desvergozadamente omite el pago de 5.000.000 de euros, que equivalen a 831.930.000 de las antiguas pesetas por el rescate de los mismos.
Y por último y dada la forma “dictatorial” de comportarse del gobierno, los ministros Moratinos y Rubalcaba se niegan a comparecer ante el Congreso, -algo que le piden todos los partidos del arco parlamentario-, para que expliquen todo lo acontecido en Melilla, y lo más grave es que el citado Rubalcaba se ha desplazado a Marruecos y en el Palacio Real de Casablanca le rinde pleitesía una vez más a Mohamed VI, evidenciando así la más aberrante sumisión de nuestra querida España a un país que a lo largo de la historia nos ha creado una gran cantidad de problemas, el último recordemos acaecido en el islote de Peregil.
Así gobierna Zapatero y sus acólitos a nuestra querida patria, poniéndola a los pies de estos personajillos que adornados de una realeza hasta cierto punto dubitable, hacen de España y con España lo que les viene en gana.
El insigne periodista miembro de la Real Academia Española, Luís María Anson, publica un artículo titulado, “Zapatero pierde medio billón de pesetas”, y haciéndose eco de una publicación hecha en la Gaceta por el ilustre periodista Félix Martínez, que según asevera “pone los pelos de punta”. Nuestro ínclito presidente José Luís Rodríguez Zapatero, vendió en el año 2007, el 38-% de nuestras reservas de oro a 630 dólares la onza, hoy la misma se cotiza a 1.200, casi al doble, este dislate de Zapatero poco conocido valdría ahora cerca de medio billón de pesetas más. Sin embargo este sujeto se vanagloria de haberle congelado las pensiones a los jubilados y bajarle el sueldo a los funcionarios en un 5-% para atajar la crisis, cuando la misma y a las pruebas me remito ha sido motivada por el, al hacer esta venta improcedente que todos tildan de un verdadero disparate y hasta de una operación canallesca, ya que parece ser que vender 158 toneladas de oro en el año 2007 no significó nada para el, pero si para los españoles que hemos perdido casi la mitad de nuestras reservas de oro, que es lo que sustenta el valor real de un país como el nuestro.
Lamentablemente con Zapatero como presidente, como se dice vulgarmente en el argot de los casinos vamos a perder hasta los pantalones, y todos tan contentos, a fin de cuentas nuestro presidente es simpático y progre…….. y muchas cosas más que en absoluto lo dignifican.






Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.111