En esta época nuestra, que exalta como valores supremos la comodidad, el éxito personal y la riqueza material, la generosidad parece ser lo único que verdaderamente vale la pena en esta vida.
Los que trabajamos como voluntarios en el Banco de Alimentos de Las Palmas, hemos sido testigos días atrás de la gran generosidad que existe entre muchas personas a la hora de aportar su colaboración a otras personas que necesitan de su ayuda. En la denominada “Operación Kilo”, desarrollada a lo largo de dos días en cuatro supermercados de Gran Canaria y que consiste en solicitar de las personas que acuden a los mismos un kilo de alimentos para los que tienen escasez de ellos, esa generosidad se ha convertido en más de quince mil kilos generosamente aportados por miles de personas que han comprendido la importancia que tiene en estos momentos compartir algo con los que lo necesitan.
Esa generosidad se ha puesto de manifiesto en mayor grado en aquellas zonas donde hay más familias con carencia de recursos. Quizá porque es ahí donde uno se puede topar a diario con esa cruda realidad. Una realidad que puede estar en su mismo edificio, en su mismo portal e incluso en algún miembro de su propia familia.
Las personas que han donado esta cantidad de Alimentos han entendido que la generosidad debe ser desarrollada y promovida en todos, porque son conscientes de que
el egoísmo nos puede llevar a la infelicidad, aunque la sociedad actual nos quiera persuadir de lo contrario.
Quienes realmente han hecho algo que ha valido la pena en la historia de la humanidad han sido los seres más generosos. Cuando la atención se vuelca hacia el "Yo", se acaba haciendo un doble daño: a los demás mientras se les pasa por encima, y a uno mismo, porque a la postre, el egoísta, se queda solo.
Las personas que han aportado “kilos de generosidad” a través de los alimentos que han donado lo han hecho sin recibir nada a cambio; han ayudado aunque nadie de las personas a las que se les va a entregar esos alimentos, a través de las entidades con las que el Banco de Alimentos de Las Palmas colabora, se enteren de quienes los donaron. Eso es ser generosos por una verdadera convicción de igualdad y de justicia. Es difícil ser caritativos, generosos, solidarios, entregados, y ser, al mismo tiempo, totalmente desinteresados.
Indudablemente, lo que ha empujado a esas personas a ser verdaderamente generosas no ha sido, en ningún momento, el hecho de que con eso se vaya a conseguir algún beneficio personal, sino la verdad de que esas otras personas a las que ayudan son precisamente eso: personas..
Lamentablemente, la generosidad es un concepto que poco a poco se ha ido perdiendo, porque en esta sociedad a veces creemos que cuando alguien nos da algo por nada, es que hay una intención detrás, pero todo lo bueno que hay en la vida de los humanos es fruto de la entrega generosa de alguien.
A pesar de la gran desvalorización de la generosidad gran parte de la sociedad, hay que decir que muchos hombres y mujeres son ejemplos silenciosos de generosidad. Todas las 174 personas que hemos colaborado como voluntarias en la reciente “Operación Kilo” podemos dar fe de ello y asegurar que con la generosidad mostrada por esas miles de personas que han donado los alimentos se va a poder resolver muchos problemas. Gracias y enhorabuena.








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