Nunca llegaremos a entender el empeño que tienen los respectivos gobiernos autónomos de Canarias en desmantelar la actividad agrícola y ganadera, de la misma forma que se ha desmantelado ya la pesquera. De esta, sólo queda alguna pesca de bajura, casi a título testimonial. Se acabó la pesca en el Banco Pesquero Canario Sahariano, gracias a “nuestros amigos marroquíes” , porque el rey Mohamed VI y su corte, tienen muchos amigos en Canarias, especialmente políticos y empresarios, a los que de vez en cuando vemos desfilar por el país aluita a rendir pleitesía a la dictadura coronada.
Pero esa no es la cuestión que centra este comentario sino otra muy diferente, como es el abandono de un sector tan importante del que depende nuestra supervivencia.
El gobierno autonómico no vislumbra ninguna solución global para que podamos aspirar a un futuro esperanzador para la agricultura y la ganadería. Hasta ahora solamente ha subvencionado lo que se llama la “agricultura de exportación”, o sea los plátanos, los tomates, las flores y algunas hortalizas. Me parece excelente, porque, al fin y al cabo, mantiene muchos puestos de trabajo en el sector agrícola, aunque las ganancias sean para unos pocos empresarios. Ahora están desesperados, tanto porque el gobierno parece dispuesto a ofrecer a subvenciones, como por la terrible competencia existente, que procede especialmente de países en desarrollo que, además, cuelan sus productos a precios más bajos en Europa, sea legal o ilegalmente. O por la acción de las multinacionales del banano, o de la alimentación, en general. Aquí mismo, en Canarias, estamos recibiendo papas y variadas frutas de países africanos y americanos y hasta de Nueva Zelanda.
En cambio aquí, apenas se toman decisiones para mantener en nuestra tierra lo que se llama la agricultura de autoconsumo, y se convierta en una actividad sostenible en el tiempo que, a su vez, aminore la excesiva dependencia que tiene Canarias de las importaciones.
Lo que está claro es que si el gobierno de Canarias (con ayuda incluso del Estado) no afronta el grave problema de la agricultura o la ganadería en Canarias, nos veremos sometidos exclusivamente a los alimentos que nos vienen de fuera.
La otrora tradicional agricultura canaria y su ganadería pasarán a la historia y habrá que buscar en archivos como se desarrollaban, hasta que personas irresponsables y políticos con escasa imaginación y poca visión de futuro contribuyeron a extinguirla.
No estamos libres de que algún día conflicto bélico, sea cercano o de ámbito mundial y entonces vamos a saber lo que es realmente pasar hambre de verdad, como ocurrió después de la “guerra incivil” española. También es cierto que hoy, desgraciadamente, debido a otras circunstancias, ya tenemos hambrientos y mal nutridos en nuestras propias islas y no hay que ir a países del tercer mundo para encontrarlos. Parados y marginados tenemos más de la cuenta, si nos percatamos de la escasa extensión de nuestro territorio.
Un interesante artículo titulado “Volver al campo”, cuyo autor es el alcalde Agüimes, Antonio Morales, destacaba que la FAO recomienda que cada región tenía que producir el 60 por ciento de los alimentos que necesita, pero asómbrense, Canarias sólo produce el 4 por ciento.
Por otro lado, Morales destacaba que el cambio climático, la crisis económica y la falta de seguridad alimentaria debido al control de los mercados por las grandes multinacionales deberían servirnos para hacernos reflexionar y volver a pensar en la vuelta al campo.
Claro que debería ser así, pero yo añadiría que hay que hacerlo en las mejores condiciones, evitando la precariedad de estos momentos. Habrá que garantizar que agricultores puedan vivir dignamente; de que se valorará su trabajo; de que podrá recibir ayudas en caso de catástrofes o mejora de sus explotaciones; o de que se les facilitará la instalación de sistemas de riego, la adquisición de moderna maquinaria agrícola, e, incluso, instalar y utilizar energías alternativas; de que se les ayudará a la hora de diversificar la producción, porque es interesante que se huya del monocultivo de antaño; de que se modernicen los sistemas de comercialización, de que se construyan caminos agrícolas, y se eliminen esas fórmulas parasitarias y de explotación donde intervienen los intermediarios, con el resultado final del encarecimiento de los productos cuando llegan a manos del consumidor.
Existen personas a las que le encanta cultivar la tierra, recrearse en sus cosechas, o en sus ganados, pero si se les consultan verán ustedes la serie de inconvenientes con los que se encuentran para poder desarrollar su labor. Unas veces son problemas de tipo burocrático debido a algunas leyes absurdas sobre medio ambiente, o de desarrollo rural.. Otras se deben al alto precio de las aguas para el riego, o al hecho de que sus costes son inferiores a los de sus ganancias. En definitiva, muchos terminan aburriéndose, porque todas las situaciones adversas tienen un límite.
Produce una pena infinita contemplar esos campos de nuestras islas, convertidos en eriales. Podemos ver numerosos terrenos abandonados, donde sólo crecen hierbas y malezas; donde las paredes y los alpendres están en ruina, donde la basura se acumula y deteriora nuestros paisajes. Terrenos donde antes se cultivaban papas, hortalizas, plátanos y frutales, que hoy no producen nada. Una pura ruina, una señal de que algo anda mal en una tierra que antes fue próspera y que ha contribuido al despoblamiento de nuestros pueblos, especialmente en medianías y cumbres, y al envejecimiento de los habitantes que han quedado, ya que generalmente, los que se marchan son los más jóvenes.
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O sea, si seguimos como vamos, dentro de poco no vamos a poder disfrutar de nuestros ricos y variados quesos, de nuestras verduras y papas frescas, de nuestros frutales tan sabrosos, ni de a “carne del país”, de nuestros vinos, y si nos apuran, ni siquiera de nuestra repostería y cocina tradicional, porque terminaremos engullidos por una globalización que ha excluido todo aquello que tiene que ver con nuestra identidad y de lo que deberíamos estar orgullosos en poseer.








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