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Otro año perdido

Sábado, 20 de Marzo de 2010
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El Parlamento de Canarias analizará en los próximos días la situación política, económica y social en el Debate sobre el Estado de la Nacionalidad. Unas sesiones parlamentarias que deben permitir vislumbrar qué ha cambiado en nuestra tierra desde el anterior debate, cuál es el impacto de las políticas anunciadas por el presidente entonces y, asimismo, qué decisiones deben implementarse ante los retos futuros del Archipiélago. La sensación, tras repasar los discursos de aquellas sesiones y contrastarlos con la realidad que padece Canarias, es que por la ineficacia y falta de liderazgo de este Gobierno se ha perdido un año y que hoy nuestra tierra está peor que en marzo de 2009: con más paro, con mayor deterioro de los servicios públicos esenciales, con una pésima aplicación de la Ley de la Dependencia y con graves problemas energéticos y un estancamiento en la introducción de las renovables, así como con una desastrosa defensa de los intereses de las Islas ante el Estado. En primer lugar, hay que señalar que las medidas del Gobierno canario contra la crisis han sido un rotundo fracaso. Hay que recordar que se firmó con empresarios y sindicatos, en junio del pasado año, un Pacto social por la economía y el empleo, sin ficha financiera e improvisando constantemente nuevas medidas sin contar con sus firmantes. El Gobierno de Rivero y Soria prometió 10.000 empleos con la subida del impuesto sobre el tabaco rubio y, más recientemente, otros 80.000 antes de mayo de 2011, una parte con políticas tradicionales y otra mediante la subvención de la Seguridad Social a los empresarios que amplíen plantilla. 100.000 parados más La dramática realidad es que Rivero habló en 2009 en la tribuna parlamentaria de “200.000 desempleados que quieren trabajar y no pueden”, y en esta ocasión habrá de hacerlo de más de 255.000, según el paro registrado, y de los más de 300.000 que con toda seguridad reflejará la Encuesta de Población Activa de este primer trimestre del año. Es decir, cien mil parados más. Lo que debiera hacer el Ejecutivo de ATI-CC, en lugar de tantas medidas-propaganda de efecto nulo sobre la creación de puestos de trabajo, es destinar el dinero que tiene para el fomento del empleo (al menos los 70 millones de euros del antiguo ITE) a proyectos de inversión a ejecutar por cabildos y ayuntamientos, como el que se ha ejecutado por el Gobierno central y que tan buenos resultados ha tenido sobre el empleo a corto plazo. El deterioro de los servicios públicos constituye otra de las señas de identidad de este Gobierno. Apreciable en una Sanidad cada vez más cuestionada por los ciudadanos y ciudadanas, pese a la calidad de sus profesionales, y marcada por las prolongadas listas de espera; y en una Educación que mantiene sus elevados índices de fracaso y abandono escolar, mientras el Gobierno recorta orientadores y profesionales de pedagogía terapéutica, desatendiendo, por tanto, al alumnado con dificultades de aprendizaje. Un deterioro que alcanza su punto culminante en la aplicación de la Ley de la Dependencia, situados a la cola del Estado, como bien ha señalado el IV Dictamen del Observatorio Estatal para la Dependencia, en solicitudes, en dictámenes (es decir, en reconocimiento del derecho a una prestación) y en el número de personas que perciben la prestación: sólo 6.809 beneficiarios de los 25.500 que lo han solicitado. Cero energético La gestión de la política energética ha transcurrido por semejantes sendas. Incumpliendo los objetivos del Plan Energético de Canarias (PECAN) respecto al impulso de las energías renovables y de ahorro y eficiencia energética. Frente a los anuncios de Rivero de que “en 2009 y 2010 será la energía eólica la que protagonice una etapa de expansión”, la incuestionable realidad es el fracaso de los concursos eólicos y que no se ha instalado ni un solo nuevo megavatio en el último año, siguiendo Canarias a la cola del Estado en renovables, con apenas un 4,5% de producción eléctrica por energías limpias. Al tiempo se producía una auténtica involución en la ordenación territorial y en la protección medioambiental, con la aprobación sin consenso de la Ley de Medidas Urgentes, la descatalogación de los sebadales de Granadilla (suspendida cautelarmente por el TSJC) y el impresentable proyecto de Ley del catálogo canario de especies protegidas. En el plano institucional, el Gobierno de ATI-CC y el PP ha sacrificado la reforma del estatuto de Autonomía por conservar el actual e injusto sistema electoral, subordinando los intereses de Canarias a su mantenimiento en el poder. Además, el nuevo anteproyecto de Estatuto presentado el pasado noviembre no avanza nada en la descentralización de competencias hacia los cabildos, ni en la transparencia de ingresos y gastos a nivel insular. Otro hito ha sido el fracaso en la defensa de Canarias ante el Estado. Si en el pasado debate del Estado de la Nacionalidad Rivero lanzaba soflamas sobre la deuda histórica y sobre la necesidad de alcanzar una correcta financiación para Canarias, la práctica ha ido en sentido contrario. Ratificando un sistema de financiación que supone, según reconocen, un déficit de 500 millones de euros anuales con relación a la media estatal. Lo mismo que hizo prestándose a la foto en un Plan Canarias sin aportación económica adicional o votando favorablemente desde ATI-CC unos Presupuestos del Estado que incumplen el artículo 96 del REF cuando, por primera vez, se cumplen con las cláusulas de inversión de cinco estatutos de autonomía de forma absolutamente explícita. En definitiva, las prioridades del Ejecutivo han sido sacar adelante la policía canaria, sin funciones y con un coste inasumible en esta situación económica; junto a su obsesión por la propaganda y el control absoluto de los informativos de la radiotelevisión canaria, y la sustitución de las tareas de Gobierno por el populismo de viajes, romerías y maratones. Es el Gobierno del cero energético, pero también del cero en empleo y en políticas sociales, que sólo puede llevar a este debate la realidad palpable de otro año perdido para Canarias.
Román Rodríguez es presidente de Nueva Canarias.
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