La prostitución callejera nunca ha sido valorada por los vecinos de cualquier ciudad o zona turística, pero cuando viene acompañada por robos con fuerza e intimidación a turistas de locales de ocio nocturno en plena vía pública, el sector turístico se ve afectado y pone en riesgo su reputación. Las mujeres de color que deambulan a partir de las 2.00 horas de madrugada por el centro de Playa del Inglés, en los alrededores de los centros comerciales Metro, Kasbah y Plaza forma parte de las mayores dificultades a la que, los empresarios se enfrentan cada día con miedo y resignación. El alcalde no duda en que una salida sea la redacción de una ordenanza para combatir la prostitución callejera que opera en horarios nocturnos. Para su confección se está tomando como referencia la normativa que al respecto ya viene aplicando el Ayuntamiento de Barcelona. Quizás esta vez se consiga y se acabe con un serio problema que se ha prolongado durante décadas.
Utilice este espacio para introducir su crítica, petición, pregunta, análisis o recomendación
Sin educación y el buen uso del lenguaje corren el riesgo de no ser tomados en consideración