La ordenanza del litoral estipula infracciones leves, graves y muy graves, con sanciones y multas que pueden llegar hasta los 3.000 euros, en función de la gravedad
El alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, ha defendido hoy que las sanciones
que se impondrán a quien se bañe en sus playas con bandera roja
garantizan respeto a las indicaciones de los socorristas y evitarán
desgracias que dañan la imagen del destino turístico.
"Hasta
ahora muchos bañistas residentes y turistas hacían caso omiso a las
advertencias sobre el peligro que corren si entraban en al agua cuando
estaba prohibido. Ahora se lo pensarán para evitar la sanción", ha
indicado a Efe el regidor municipal.
Desobedecer una bandera
roja de prohibido el baño es una conducta calificada como grave en la
nueva ordenanza que regula los usos del litoral en este municipio
turístico de Gran Canaria y puede ser sancionada con multas de entre 750
y 1.500 euros, según ha aprobado el pleno de la Corporación, por
unanimidad, esta semana.
La ordenanza reúne todos los bandos
que prohibían determinadas prácticas en la zona de litoral pero, además,
introduce como novedad la posibilidad de sancionar a personas que
cometan infracciones.
En este sentido, Pérez ha recordado que
hasta ahora, algunos bañistas imprudentes, vendedores ambulantes o
personas que ofrecen masajes ilegales en la playa simulaban obedecer a
los agentes de la autoridad, pero a las dos horas cometían las mismas
faltas.
"Una bandera roja se pone por algo, no se hace de
manera caprichosa", ha subrayado Pérez, quien sostiene que la amenaza de
sanción evitará posibles consecuencias indeseadas y que repercuten en
la imagen de San Bartolomé de Tirajana como destino turístico.
La ordenanza del litoral estipula infracciones leves, graves y muy
graves, con sanciones y multas que pueden llegar hasta los 3.000 euros,
en función de la gravedad.