Se muestran preocupados por la incidencia que puede tener en el turismo
El Cabildo de Gran Canaria se ha mostrado
preocupado por la incidencia que puede tener en el turismo de la isla la
huelga convocada por los sindicatos de Iberia para los días 14, 17, 18,
19, 20 y 21 de diciembre, contra los recortes y por un plan de
viabilidad de la aerolínea.
El consejero de Turismo de la
Corporación insular, Melchor Camón, ha dicho hoy a Efe que Iberia es la
compañía de bandera de España y la principal conexión que tiene la isla
con la península, principalmente con cuatro vuelos diarios con Madrid,
además de los que mantiene compartidos con otras compañías.
"La conectividad con Madrid es muy importante por que un alto porcentaje
de esos vuelos traen turistas de otros destinos que no tienen rutas
directas con la isla, como los países nórdicos, Francia e Italia, entre
otros", ha destacado Camón.
Aunque los vuelos Gran
Canaria-Madrid se mantendrán por los servicios mínimos, el consejero ha
alertado de que se perderán las conexiones internacionales y que, en
unas fechas tan importantes como las del mes de diciembre, "eso va a
provocar una bajada de turistas".
A Camón también le preocupa
la continuidad de la compañía aérea y se ha mostrado esperanzado en que
la huelga no llegue a producirse, ya que, en su opinión, "las
consecuencias pueden ser imprevisibles para la supervivencia de Iberia".
Por otra parte, Melchor Camón ha asegurado que el Puente de la
Constitución se presenta "muy bien" para Gran Canaria, porque el sector
hotelero mantiene el lleno propio de las fechas de invierno -"las cifras
son similares a las del año pasado"- y el largo fin de semana terminará
por completar los alojamientos que restan tanto la ciudad como los
municipios del sur de la isla.
"Las escasas plazas que quedan a
la venta se cubrirán con la gente de la isla que saldrá este puente",
ha destacado el consejero.
Camón ha apuntado que la isla va a
cerrar el año 2012 con unas cifras de visitantes "bastantes buenas" al
mantener números similares a los registrados en el 2011, que fue un
ejercicio "muy bueno" por el turismo desviado por la primavera árabe del
norte de África.