No lo hicimos, como no lo hacemos nunca, ni por buscar un titular mediático ni por hacer una oposición destructiva e irresponsable
En
julio de 2009, cuando se aprobó en el Consejo de Política Fiscal y
Financiera el nuevo modelo de financiación autonómica, CC y PP
gobernaban en la Islas y el PSOE se encontraba al frente del Gobierno
del Estado. Nueva Canarias dijo entonces en solitario que se trataba de
un pésimo acuerdo para nuestra tierra, que nos colocaba a la cola en
financiación per capita de las comunidades autónomas y que tendría
graves repercusiones a corto y medio plazo en el funcionamiento de los
servicios públicos; y, en definitiva, que perjudicaría gravemente a los
ciudadanos.No
lo hicimos, como no lo hacemos nunca, ni por buscar un titular
mediático ni por hacer una oposición destructiva e irresponsable. Lo
hicimos conscientes de que el nuevo modelo suponía un gran retroceso y
que nos situaba muy por debajo de la media de las comunidades autónomas
de régimen común. Y que el daño a Canarias era irreparable.Por
la falta de sensibilidad del Gobierno de Zapatero y por la enorme
debilidad del tándem Rivero/Soria se cometió una tremenda injusticia
contra esta tierra. Injusticia que hemos venido pagando en sus primeros
años de aplicación: Canarias recibió 600 millones de euros anuales
menos que la media en el año 2009, cifra que en 2010 se elevó hasta los
812 millones, en ambos casos con datos contrastados de liquidación
presupuestaria. Una situación que continuará siendo igual o peor en los
próximos años.El
retroceso del Archipiélago en la financiación se produce,
esencialmente, porque con el nuevo modelo sólo se nivela entre todas las
CCAA el denominado Fondo de Garantía de Servicios Públicos
Fundamentales que afecta al 75% de los ingresos tributarios. En
consecuencia, un 25% de los ingresos tributarios no se nivela. Ello
quiere decir que la cuantía a percibir por cada Comunidad Autónoma por
este segundo bloque de recursos está directamente relacionada por su
capacidad fiscal, lo que beneficia a los territorios con mayor renta y
perjudica notablemente a Canarias, que recauda menos. Y,
además, el cálculo de las “necesidades de financiación” de las
distintas Comunidades se realiza por un procedimiento de “población
ajustada”, utilizando unos parámetros que tampoco beneficiaban a
Canarias. Entre otros, la dispersión territorial, la superficie, la
estructura de edad de la población y las políticas de normalización
lingüística. Para colmo en el nuevo modelo pierde peso el reconocimiento
a la insularidad, criterio que sí reconoce la Constitución Española.
Porque se modificó la ponderación del hecho insular. En concreto, siendo
la ponderación de insularidad de 0,6 aplicable a la distancia en
kilómetros entre las costas peninsulares y las capitales insulares, se
eliminó el coeficiente corrector de 1,25 que se aplicaba al exceso sobre
1.000 kilómetros y que, lógicamente, solo valía y beneficiaba a
Canarias.La
financiación autonómica supone prácticamente el 80% de los ingresos que
recibe Canarias, y de ella dependen las partidas que se destinan a
Sanidad, Educación o Servicios Sociales, así como el resto de
competencias que ejerce la comunidad autónoma; correspondiendo el 20%
restante básicamente a recursos del Régimen Económico y Fiscal (REF), de
los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y de los fondos europeos.
Con el modelo de financiación anterior, Canarias arrancó situándose
inicialmente en la media, aunque luego fue decayendo a consecuencia del
crecimiento demográfico experimentado en los primeros años del presente
siglo. Pero aún así, en su último año de aplicación nuestra Comunidad
quedaba mejor que con el actual modelo: en 2008, se situaba en torno al
94%, seis puntos por debajo de la media.Una
investigación académica, ‘La equidad horizontal en el modelo de
financiación autonómica del 2009’, del que es autora la catedrática
Nuria Bosch, del Instituto de Economía de la Universidad de Barcelona,
confirmó nuestras previsiones más negativas. En
efecto, la misma concluye que los recursos por habitante según”
población ajustada“, resultado del modelo de financiación de 2009, dejan
un ranking por comunidades que encabeza Cantabria (2.376
euros/habitante), situándose un 18% por encima de la media (2.012
euros/hab.), seguida de La Rioja (con un índice sobre la media igual a
100 de 109,4), y Madrid (108,6). Por la cola aparecen Andalucía (1.887
euros/hab; 93,8%) y Canarias (1.697 euros/hab), con un 84,3%, casi 16
puntos por debajo de la media cuando eran 6, diez menos, en el último
año del anterior modelo. Resultados que coinciden con los que arroja el
estudio “Las diferencias regionales del sector público español” editado
por la Fundación del BBVA, que señala que Canarias es la comunidad peor
financiada en 2009 situándose en el 84,0% de la media estatal en euros
por “población ajustada”.Ahora,
con el modelo plenamente en vigor, el Gobierno canario reconoce que la
financiación autonómica aleja al Archipiélago de la media del conjunto
de las comunidades de régimen común. Lo que se traduce, lo decía el
consejero de Economía en el Parlamento a respuesta en una interpelación
de Nueva Canarias, en “graves dificultades presupuestarias para el
sostenimiento de los servicios públicos”. Y pone sobre la mesa la
necesidad de cambiarlo. A conejo ido, palos a la madriguera.Va
a ser muy complicado cambiar el actual status. Por el escaso interés
del Gobierno central. También por la resistencia de las comunidades que
salen bien paradas del actual reparto. A lo que se añade un nuevo
factor: las reivindicaciones catalanas. Si el Gobierno del PP finalmente
cede ante Cataluña y busca fórmulas para mejorar su financiación, sea o
no a través del Pacto fiscal que plantea su Parlament y que
inicialmente ha sido rechazado por Rajoy, va a ser mucho más difícil
encajar las peticiones canarias.Para
empeorar la situación del presupuesto del próximo año 2013, a esa mala
financiación se le suma el poco margen de déficit que se nos deja, el
0,7%, la limitación del endeudamiento público (12,1%), y la caída de
ingresos por una economía completamente deprimida.Gobierno débilPese
a que tenemos más razones para exigir una mejor financiación, pese a
que en un territorio alejado y fragmentado cuesta mucho más prestar los
servicios públicos a los ciudadanos, debemos ser conscientes de que son
mucho peores nuestras condiciones para tratar de alcanzar el justo
objetivo de mejorar nuestros actuales niveles de financiación
autonómica. A diferencia del caso de Cataluña, en Canarias tenemos un
Gobierno débil y una sociedad dividida y carente de un programa común. Nuestra
mejor ‘diada’ sería ponernos de acuerdo Gobierno, grupos
parlamentarios, partidos políticos, ayuntamientos y cabildos,
organizaciones empresariales y sindicales, colectivos sociales… para
exigir unitariamente al Estado ese cambio en la financiación que
posibilite el sostenimiento de los servicios públicos y la adecuada
atención a la ciudadanía, así como el cumplimiento de nuestro REF y la
articulación de un plan para superar nuestros actuales niveles de
desempleo (por encima del 33%)… Y ello precisa del liderazgo del
Ejecutivo canario y del paralelo compromiso de los distintos sectores
sociales y de los propios ciudadanos. La ocasión lo exige. Es mucho lo
que está en juego.Román Rodríguez es diputado en el Parlamento canario y presidente de Nueva Canarias.