“Es incurable y sólo tienen que aprender una cosa: usa el preservativo”, advierten desde Amigos Contra el Sida, con sede en Maspalomas, Vecindario y Las Palmas de Gran Canaria
La Asociación Amigos Contra el Sida ha advertido del aumento de
contagios de esta grave enfermedad en el colectivo de jóvenes debido a que no
usan preservativos porque han perdido el miedo, se creen que se cura con
pastillas, pero lo cierto es que se trata de una patología grave e incurable
que sume en una esclavitud de cuidados y efectos secundarios a quien la padece. “No hay que bajar la guardia nunca”, advierten en declaraciones a La Expresión desde esta entidad, con sede en Maspalomas, Vecindario y Las Palmas de Gran Canaria. La juventud "se está dejando llevar por el alcohol, los botellones y las drogas y no piensan en las consecuencias de sus actos", aseguran.
La enfermedad tiene múltiples consecuencias, entre ellas las lipoatrofias, es decir, las pérdidas de masa muscular y cierta deformación, algo que no tienen en cuenta en una época, paradójicamente, marcada por el culto al cuerpo.
Y lo que resulta aún más llamativo, serán personas que sufrirán discriminación, porque por muchas campañas que se han hecho y por mucho que se intenta informar “no escuchan”, ni los sanos en prevenir, ni la sociedad en no discriminar, pues este fenómeno aún persiste.
Forma de contagio
El contagio se produce únicamente cuando entran en contacto dos de estos tres fluidos: sangre, semen y flujos vaginales. Y ninguna otra combinación de ningún otro fluido, ni saliva, ni aire. Aún así, sobre todo en el ámbito laboral, sufren cierta discriminación y muchos afectados se esconden para tomar su medicación, lamentaron las fuentes.
Además, que se “olviden” jóvenes y mayores de poder apreciar a simple vista si una persona padece sida, pues ni están “demacrados y hechos polvo como antes”, ni los homosexuales o drogadictos son los más afectados, cualquier “yogurazo puede tener sida”, alertaron.
Eso sí, con la debida precaución, que es únicamente “usar preservativo”, pueden convivir sin problema alguno parejas “discordantes”, en las que uno de sus miembros está contagiado y el otro no. De hecho, hay ejemplos de años de convivencia sin problema alguno y existen muchas madres con sida que sacan adelante a sus hijos “y si hubiera posibilidad de contagio por la simple convivencia ninguna viviría con su hijo”, con lo que las fuentes esperan descartar de una vez de la sociedad la idea de que haya peligro de contagio por ser amigo o trabajar con una persona con sida.
Hombres que insisten en no usar el preservativo
La prostitución es un grupo especialmente complejo por el empeño de muchos hombres en insistir y pagar más para que la mujer no use preservativo, lo que conlleva su contagio y el de sus esposas en el caso de los hombres casados, porque en la asociación también atienden “a muchas amas de casa”.
Por ello, esta organización tiene un programa especialmente destinado a la prostitución para evitar que caigan en la desprotección. Aunque el grupo de mayor riesgo en la actualidad es el heterosexual, tampoco no olvidan al grupo de homosexuales y para ellos tienen un programa específico en Maspalomas.
La sede del sur, además, facilita medicación a los extranjeros, traductor, acompañamiento a hospitales y entrega de preservativos, que no son “para jugar en carnavales o el día del orgullo gay”, sino para evitar enfermedades.
Especialmente grave es el caso de las personas que no aceptan su enfermedad, “imagina el destrozo que pueden hacer”, pues a pesar de tener VIH no se protegen para evitar el contagio a otras personas.
Destaca también el caso de las personas que se niegan a medicarse por la cantidad de efectos secundarios que conllevan los medicamentos, ya que se trata de combinaciones de diversos fármacos que además hay que cambiar a medida que aumenta la resistencia del paciente. Muchos tienen miedo porque son "conejillos de indias" y no saben qué les dan, "habría que llamarlos valientes".
En definitiva, “se trata de una enfermedad muy compleja con consecuencias físicas, mentales y sociales” que, aunque ya no es tan mortal como antes, está lejos de poder ser curada y acompañará a estos jóvenes toda la vida.