Fernando Fraile recomienda "no subir los precios en destino si queremos hacer que el sector siga siendo la tradicional locomotora de la economía de las Islas"
Los empresarios turísticos consideran "muy negativo para el sector" la intención
del Gobierno de Canarias "de modificar las ayudas del REA a favor de la
producción local", ya que con esta medida "se vuelve a gravar a una
actividad que acaba de sufrir el importante incremento de IGIC", han afirmado en un comunicado.
Para Fernando Fraile, presidente de la Federación de Empresarios de
Hostelería y Turismo de Las Palmas, "el incremento de la cesta de la
compra que se producirá si se recortan las ayudas de la Unión Europea a
los productos de primera necesidad incluidos en el Régimen Específico de
Abastecimiento, no sólo afectará a los hogares, sino de forma
específica a las empresas turísticas", ya que en el fondo "no somos más
que ‘grandes consumidores’ a los que cualquier incremento de precios
repercute directamente sobre los costes de gestión".
A juicio de Fraile, los efectos de la recuperación de determinados
mercados turísticos que son competidores directos de Canarias, y los
efectos de la crisis en los bolsillos de los turistas, “nos deben hacer
reflexionar en torno a la necesidad de no subir los precios en destino
si queremos hacer que el sector siga siendo la tradicional locomotora de
la economía de las Islas; pero esa medida no depende sólo de los
empresarios, sino de los efectos que tienen en nuestros establecimientos
todos los movimientos al alza de los costes”.
El responsable del sector turístico en Las Palmas apuntó que, cuando se
incrementó un 40 por ciento el tipo impositivo que el IGIC destina al
sector turístico, al pasar del 5 al 7, “ya advertimos que la
repercusión en el precio final de estas variaciones podría afectar muy
negativamente al destino, y si a ello le añadimos ahora que las ayudas a
la leche, a la carne de todos los tipos y a la mantequilla, entre otros
productos, se van a recortar, los establecimientos turísticos tendrán
que seguir repercutiendo estas variaciones en el precio final, con el
consiguiente riesgo de rechazo por parte de nuestros potenciales
visitantes”.
Fraile ha señalado, asimismo, que "existe entre el empresariado el temor a
que Europa interprete esta serie de cambios como un reconocimiento
implícito de que no necesitamos estas ayudas y termine por reducir de
forma considerable la cuantía de las mismas".