Se trata de un hecho inédito y el tamaño de la mordedura indica que se trata de un animal menor
Una bañista salió ayer del agua en Playa del Inglés con la mano ensangrentada y mordeduras que fueron atendidas por el personal de la Cruz Roja, cuyo coordinador, José Antonio Rodríguez, considera que no se trata de un tiburón como teme la gente.A su juicio, se trata de un animal menor, puesto que lejos de haber amputaciones como pasa en los ataques de tiburón, son mordeduras que se limitan a dos dedos y la palma de la mano y se trata de un hecho totalmente inédito en Playa del Inglés.
En la playa de Los Cochinos se produjo una pequeña mordedura también, pero la persona afectada se encontraba en los espigones de piedra y pudo haber sido incluso una morena, explicó.
La bañista se encontraba a la altura de la Torre 1 de la Cruz Roja, detrás de los aparcamientos, y la playa sigue abierta al baño porque se considera que no hay peligro alguno, incluso se realizó una inspección de la zona por precaución en embarcaciones.
Si bien el hecho ha producido diversidad de comentarios, y aunque no se sabe qué animal pudo haber sido, reiteró que la mordida se produjo sólo en la mano y que las embarcaciones no han detectado nada que indique peligro.