En función de si hay o no víctimas mortales
El portavoz federal del
Centro Canario Nacionalista (CCN), Benito Codina, ha asegurado que su
formación propondrá que en la reforma de el Código Penal "los pirómanos e
incendiarios causantes de fuegos de forma deliderada y consciente" sean
acusados de delito de homicidio si el fuego no provoca muertes y de
asesinato si el incendio causa víctimas mortales.
Codina apuntó que se hace necesario equiparar este comportamiento con el
de homicidio, reglado por el artículo 138 del Código Penal, que supone
un castigo de 10 a 15 años de cárcel; y en el caso de que se produjesen
muertes a consecuencia de su acción, equipararlo con el de asesinato,
establecido en el artículo 139 de dicho Código, con penas que van de los
15 a 20 años de privación de libertad.
El dirigente centrista señala que su "conducta deliberada no solamente
supone un delito ecológico, que afecta al bien común, ya que atenta
contra el patrimonio de toda una sociedad, como son las zonas forestales
de las Islas, sino que pone en peligro la vida de mucha gente".
Asimismo, Codina recalcó la importancia de la prevención, más allá de
las épocas de crisis y de los recortes. “Si nos olvidamos de invertir en
educación medioambiental en todos los niveles educativos y en cultura
preventiva dirigida a toda la población, estaremos gastando muchos más
recursos en apagar incendios”, advierte, y recuerda que “no podemos
olvidar que la mayoría de los incendios se deben a imprudencias, que se
pueden prevenir si todos sabemos qué puede producir un incendio”.