Para Pedro Franco, vecino de Montaña La Data, fue el peor día de su vida. Así lo relató aún indignado por la actitud del cura de Juan Grande y Castillo del Romeral. Nuestro vecino perdió a su madre recientemente y en la misa funeral que se celebró hace unos días, transcurridos los primeros veinte minutos, invitó a su nuera a que abandonara la iglesia. El motivo fue este vestido que no le pareció correcto. Juzguen ustedes mismos. La decisión una vez iniciada la misa y el momento de sonrojo y bochorno que sufrió la afectada fueron suficientes para iniciar un largo desencuentro. Algunos de los familiares no dudaron en solidarizarse y salir de la iglesia en ese momento, mientras en la homilía el protagonista era un compañero cura de Sardina, afectado por un accidente de tráfico que necesita reparar su vehículo. Como imaginarán, al término de la misa los afectados mostraron su desencanto al cura de unos setenta años que no dudó en recordar ante los que increpaban: “a mi con eso no me ofende”. Entre los capítulos protagonizados por este conocido sacerdote se encuentra su negativa a oficiar matrimonio a una pareja en la que, ella vestía un traje de las misma características conocido como, palabra de honor, en la iglesia “privada” de la Casa Condal de Juan Grande. Además, nos cuentan los vecinos que han iniciado una recogida de firmas para mostrar su repulsa a estas acciones que vienen a engrosar una lista de despropósitos y solicitar el cambio de cura párroco.
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