El Ramadán hace que durante el día compren con impulsividad por el hambre y suba el gasto en los comercios canarios, según Hispagráfica
Los 35.000 musulmanes
que residen en la zona sur de Gran Canaria, desde Vecindario hasta Mogán,
gastarán unos 12 millones de euros en compras intensivas durante el mes lunar
que dura el Ramadán, ya que salir a comprar “con hambre” les hace más
compulsivos en la adquisición de productos alimentarios, explicó el presidente
de Hispagráfica, Oscar Ovejero.Hispagráfica, entidad especializada en la cooperación económica y social entre Canarias y el Norte de África, calcula que cada musulmán gastará una media de entre 330 y 350 euros durante el Ramadán, que comienza este viernes 19 y se extenderá hasta el 20 de agosto.
Recordó que los
musulmanes ayunan desde el alba hasta la puesta del sol, la primera semana es
la peor porque se les seca la boca y el intestino se tiene que acostumbrar a
otro ritmo de trabajo, pero al llegar la noche ya pueden comer y lo hacen
con cierta compulsividad
Lo mismo sucede en las compras, de la misma manera que en general se recomienda acudir al supermercado tras haber comido para no comprar productos innecesarias, los musulmanes se ven en la obligación de ir por el día y por tanto con hambre y compulsión.
A ello se suma que este año las previsiones de pasar el Ramadán en sus países de origen han disminuidos por la situación económica, con lo que el gasto previsto se centra en los comercios de las islas, incluidos los pequeños comercios, pues se trata de compra diarias, no sólo las que se realizan una o dos veces al mes en las grandes superficies.
Entre los productos que más aumentarán sus compras destacó los dulces y los lácteos, entre ellos quesos y yogures, muy populares entre la población musulmana, así como refrescos y bebidas de frutas.