El Indicador de Confianza Empresarial cae sólo un punto y se sitúa en el -22,3 por ciento
Los empresarios canarios siguen desconfiando de la situación económica y
aumentan un uno por ciento más su desconfianza a corto y medio plazo en
el segundo trimestre del año, con lo que el denominado Indicador de
Confianza Empresarial se sitúa en el -22,5, según han puesto este miércoles de
manifiesto los directores generales de las Cámaras de Comercio de Gran
Canaria y Santa Cruz de Tenerife, Pilar Alcaide y Vicente Dorta,
respectivamente.
No obstante, ambos dirigentes se han mostrado moderadamente optimistas
porque con todo, "el nivel de deterioro de la confianza de los
empresarios es cada vez menor", dijo Dorta. "La situación del clima de
confianza que se respira entre el empresariado canario es mejor de la
que esperábamos", explicó a la hora de analizar los resultados. El
principal escollo sigue siendo el de las proyecciones inversoras entre
el tejido empresarial, que cae un -2,1 por ciento.
Los empresarios canarios siguen dudando de la actual situación económica
y aumentan un uno por ciento más su desconfianza a corto y medio plazo
en el segundo trimestre del año, con lo que el denominado Indicador de
Confianza Empresarial (ICE) se sitúa en el -22,5, según han puesto hoy
de manifiesto los directores generales de las Cámaras de Comercio de
Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, Pilar Alcaide y Vicente Dorta,
respectivamente.
Estos datos sitúan a las islas en niveles similares a los de 2009. La
desconfianza se basa en una situación "muy desfavorable, una actividad
muy deteriorada y unas expectativas muy negativas", explicó Alcaide.
Dorta insistió en que "se prolonga el descenso, no para", señala,
fundamentalemente "por las dificultades de financiación y la debilidad
de la demanda".
De tres variables que componenen el indicador de la inversión la que
sufre un mayor deterioro respecto a los saldos registrados en la
encuesta de abril (-2,1). Un deterioro que no se produce en la cifra de
negocio de las empresas canarias y en el empleo que han mantenido sus
saldos respecto al trimestre anterior con una leve mejoría en ambos del
0,74 y 0,29 puntos respectivamente.
Los resultados empresariales del segundo trimestre del año mejorar su
nivel de deterioro en relación a los registrados en el trimestre
anterior, aunque siempre nos movemos en datos negativos, recalcó
Alcaide. El ICE pasa de los -28,3 puntos a los -27,52, aunque las
expectativas no son nada halagüeñas y, por cuarto trimestre consecutivo,
caen perdiendo el de expectativas 2,9 puntos hasta situarse en los
-17,53.
La debilidad de la demanda y las dificultades de financiación continúan
siendo las principales limitaciones que en estos momentos están poniendo
en riesgo la viabilidad de muchas de las empresas de las islas,
independientemente del sector de actividad al que pertenezcan. Sin
embargo, en este trimestre destaca especialmente la opción de "otras
causas" con un porcentaje de respuesta del 37,09 por ciento, en la que
los empresarios aludían a factores tales como "la subida de impuestos,
el aumento del paro, la falta de inversión pública o el retraso en el
pago de las administraciones".
Sobre esta última causa, Alcaide destacó que las medidas puestas en
marcha por el Gobierno español para el pago a proveedores "han mejorado
la situación, pero no son suficientes".