Fomentar la cohesión social significa luchar por una mayor inclusión y más participación ciudadana, y crear oportunidades para la movilidad ascendente
La cohesión social se define como la capacidad de una sociedad para asegurar el bienestar de todos sus miembros, al minimizar las disparidades y evitar la polarización. Según esto, una sociedad cohesionada es una comunidad de individuos libres que se apoyan mutuamente y persiguen ciertos objetivos comunes a través de medios democráticos. La importancia de la cohesión social radica en el desarrollo que ésta supone para toda una sociedad.
Una
sociedad cohesionada es aquella donde las personas están protegidas
contra los riesgos para la vida, confían en sus vecinos y en las
instituciones estatales y pueden trabajar para alcanzar un futuro mejor
para ellos mismos y sus familias. Fomentar la cohesión social significa
luchar por una mayor inclusión y más participación ciudadana, y crear
oportunidades para la movilidad ascendente. La cohesión social es el
pegamento que mantiene unida a la sociedad.
La cohesión social se fundamenta en tres valores fundamentales: inclusión social, capital social y movilidad social. La inclusión social se refiere al nivel en el que todos los ciudadanos pueden participar en igualdad de condiciones de la vida económica, social y política, incluyendo la posibilidad de que las personas estén protegidas cuando más lo necesitan. El capital social se refiere a la confianza entre las personas y en las instituciones, además del sentido de pertenencia a una sociedad. La movilidad social se refiere a la igualdad de oportunidades para progresar.
La situación de crisis que actualmente padecen muchas personas en Canarias, no está contribuyendo a que se logre una efectiva cohesión social con el consiguiente peligro de desestabilización que ello conlleva. De ahí la importancia que en estos momentos tiene todas las acciones que fomenten la integración social.
Por ello, el Banco de Alimentos de Las Palmas, consciente del papel que le toca jugar, intenta avanzar y perfeccionar su tarea de repartir alimentos a los que lo necesitan, contando con la generosa colaboración de empresas, entidades, particulares y, sobre todo, con el entusiasta trabajo de sus voluntarios piedra angular de esta Asociación sin ánimo de lucro declarada de Utilidad Pública por el Ministerio del Interior que ve cómo el incremento de la demanda es cada vez mayor.
La generosa aportación de alimentos por parte de las empresas de nuestro entorno, está permitiendo paliar, en parte, esta demanda; pero el espectacular aumento del reparto a las cada vez más numerosas entidades benéficas con las que colabora, ha llevado consigo también un aumento de gastos de infraestructura para los que no siempre el Banco de Alimentos de Las Palmas cuenta con las ayudas necesarias.
Garantizar el mantenimiento de las infraestructuras
Es de vital importancia para el Banco de Alimentos de Las Palmas el poder garantizar el mantenimiento anual de dichas infraestructuras para seguir avanzando en la ayuda a miles de personas para las que ya está previsto el reparto de más de doscientos mil kilos de alimentos que corresponden a la primera fase de los que proceden de los fondos de la Comunidad Europea, canalizados en España a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) dependiente del Ministerio de Agricultura.
Esta primera fase está compuesta por galletas, leche y macarrones, a los que se unirán en fases posteriores: aceite de oliva, arroz, judías verdes en conserva sin azúcar añadido, lentejas, alubias, garbanzos, atún, tomate frito, zumos sin azúcar añadido, potitos de pollo/verdura/fruta, cereales infantiles y leche de continuación, todos ellos con un mayor valor nutricional que los repartidos el pasado año.
Un factor de cohesión social
El haber aportado el Banco de Alimentos de Las Palmas a la sociedad canaria el pasado año más de cinco millones de kilos de alimentos, es, sin duda alguna, un importante factor de integración al contribuir a que las personas estén protegidas cuando más lo necesitan.
Si se quiere mantener a largo plazo un proceso de crecimiento, es necesario tener en cuenta la cohesión social como medio para avanzar. Promover la cohesión social requiere de la participación conjunta y la colaboración activa de todos los partícipes de una sociedad: el gobierno, las empresas y la sociedad civil, para emprender juntos una acción colectiva.