Los especialistas de Dermatología han realizado una consulta monográfica para prevenir el cáncer cutáneo
El Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Insular de Gran
Canaria, dependiente del Complejo Hospitalario Universitario
Insular-Materno Infantil, adscrito a la Consejería de Sanidad del
Gobierno de Canarias, ha organizado una consulta monográfica sobre el
melanoma, en la que han realizado una revisión dermatológica para todos
aquellos pacientes interesados en esta iniciativa. Este centro trata
unos 60 casos de este tipo de cáncer de piel.
Esta campaña de prevención del cáncer de piel cuenta con el apoyo de la
Academia Española de Peditaría y se realiza para prevenir esta dolencia y
para concienciar a los ciudadanos de la importancia de evitar las
lesiones pigmentarias.
El melanoma es el cáncer de piel que se origina a partir de los
melanocitos, las células que dan color a la piel. Se caracteriza por ser
muy agresivo, con tendencia a diseminarse a los ganglios o a otros
órganos de forma temprana, por lo que constituye el cáncer cutáneo con
mayor índice de mortalidad. Suelen aparecer como “lunares” de mayor
tamaño que el resto y con diferentes colores, o como “lunares” que
crecen muy rápidamente.
Las personas con una piel clara y que han sufrido quemaduras en edades
tempranas tienen un mayor riesgo de padecer esta enfermedad. Se
considera un problema de salud mundial ya que su incidencia está
aumentando de forma global. En España, por ejemplo, en los últimos 20
años, se ha multiplicado la tasa de incidencia de melanoma por 10 veces.
El melanoma se suele diagnosticar a edades más tempranas que otros tipos
de cáncer. Un ejemplo de esto es que aproximadamente el 50 por ciento
de los melanomas aparecen antes de los 50 años.
En el Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno- Infantil
existe una Unidad de Lesiones Pigmentadas para el diagnóstico y
tratamiento de esta enfermedad, donde vemos una media de 60 melanomas
cada año.
Los especialistas inciden en la importancia de un diagnóstico precoz. La
reducción de la exposición a la radiación ultravioleta, concretamente
la exposición solar intermitente e intensa, es el factor modificable más
importante para la prevención de este cáncer. Las medidas incluyen
cubrir la piel con ropa adecuada, usar sombreros de ala ancha y aplicar
fotoprotectores. Asimismo, aseguran que evitar las quemaduras en la
infancia es de primordial importancia.