Se acabó el buen rollito que podría aparentar la imagen que les mostramos. Se acabó desde hace unos cuantos plenos atrás. No podemos pasar por alto el balance de los nacionalistas. Han agotado un año en la oposición y, tras el consenso de apoyo a la mayoría absoluta del PP-AV conscientes de la situación, los nacionalistas han llegado al límite. Sólo les faltó añadir en su balance del primer año que Maspalomas se encuentra intervenida, que será rescatada o que están a punto de aparecer los hombres de negro, pero ya llegará el momento, estén antentos. Lo primero que han aclarado es que no es excusa esa actitud de escudarse en la responsabilidad del grupo de gobierno saliente, entre otras cuestiones, porque es un tema que caducó hace tiempo. A pesar de todos los errores que haya podido cometer la agrupación nacionalista, ha sido la más incisiva en destapar la campaña de marketing que rodea el +50, el ERE encubierto, los encuentros con trabajadores atemorizados de Perfaler que no concilian el sueño y demás incorrecciones que detallan en su balance. Además, han añadido un dato nuevo y curioso a la vez, el desorbitado gasto en medios de comunicación nacionales como en el periódico La Razón. Desconocemos si fue una llamada de Aguirre o Botella a Pérez, pero lo cierto es que no damos crédito a esta campaña sin freno por el continente en plena crisis, en tiempo de recorte, de despidos y del primer rescate. En resumen, un suspenso como se podía esperar, al que seguirán el resto de formaciones de la oposición.
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