El presidente asegura que "lo de menos es como se llame, sino quien pagará al final la factura"
El presidente del Gobierno
de Canarias, Paulino Rivero, ha asegurado este lunes que en el Ejecutivo que
preside "tendremos que estar muy vigilantes para que el coste del
rescate no recaiga en los ciudadanos ni en las comunidades autónomas".
Rivero, que no quiso ser más explícito a la hora de valorar la inyección
financiera de 100.000 milllones de euros que la Unión Europea ha
otorgado a España, también ha querido zanjar la cuestión sobre si la
misma es un rescate, una intervención o una ayuda.
"Lo de menos es como se llame sino quien pagará al final la factura del rescate al sector financiero", insistió Rivero.
El presidente se unía así al comunicado emitido el sábado por el
consejero de Economía y Hacienda, Javier González Ortiz, en el que se
cuestionó la afección que tendrán los intereses de este crédito en el
cumplimiento del déficit público de este año, ya que "podría tener
consecuencias en los ciudadanos en forma de más planes de ajuste y
subidas fiscales”.
A este respecto, González Ortiz señalaba que las comunidades autónomas, y
en especial la canaria, “no podrán cargar con un peso más”.
En parecidos términos, la consejera de Sanidad, Brígida Mendoza, expresó
hoy en comisión parlamentaria su deseo de que "por el bien de los
canarios, lo que antes era rescate y ahora dicen que es una ayuda no
repercuta a la Comunidad Autónoma más maltratada" por los Presupuestos
del Estado para 2012.
Mendoza, que consideró que la inyección financiera demuestra que
"estamos en un estado de emergencia", recordó que Canarias "es
considerada por algún dirigente del PP" como "una comunidad que sale muy
cara al Gobierno de España", en referencia a las declaraciones del
alcalde de Toreno, el conservador Pedro Muñoz
Por ello, insistió en que Canarias no 'pague' las consecuencias de la ayuda prestada por la UE a la banca.