Ya en materia, la situación del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana nos preocupa como a cualquier ciudadano sensible con el dinero público y el futuro de la institución. Las sentencias multimillonarias “heredadas” de aquellos tiempos a las que el grupo de gobierno dice que debe hacer frente suponen una seria amenaza al mantenimiento de los servicios básicos y, además, al mantenimiento de la actual plantilla y sus respectivos sueldos. Nada nuevo hasta aquí salvo el agravante que supone las nuevas resoluciones judiciales que llegan a diario. Por otro lado, las nuevas leyes en materia laboral y fiscal que se aprobarán en cuestión de meses permitirán suprimir de los servicios de aquellos trabajadores públicos acostumbrados a la prebenda fácil, al chiringuito, al absentismo, entre otros muchos y variados vicios. El choque no tardará y en breve. Seremos testigos de duros enfrentamientos con la Administración y despidos que afectarán incluso a los propios funcionarios.
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