Esa es la pregunta que nos hacemos a 48 horas del incidente en el Mercado Agrícola y Ganadero de Maspalomas, y que ha disparado las irregularidades que rodean este desorden consentido. En tan corto espacio de tiempo las masas se han agitado, el Ayuntamiento ha intentado comunicar las supuestas irregularidades que los nacionalistas permitieron en el lugar bajo la excusa de “mercado experimental”, NC a su vez ha aprovechado para defender con uñas y dientes sus intereses y los de su gente en el lugar, algunos sospechan que detrás de la actitud municipal hay una renovación de puesteros y, en definitiva, otro espectáculo más que acabó con la reputación de una celebración quincenal a la que acudían cientos de vecinos en busca de los productos más frescos de la zona, que ahora no olvidarán la polémica que rodea el lugar. ¿Será cierto que existe una supuesta fuga de dinero que no se quedaba en el Ayuntamiento, propietario de la superficie? ¿Es que siempre los problemas en mercados y rastros acaban igual? Si hay un lugar controvertido esos son los mercados y rastros, es evidente, lugares de la permisividad municipal exento de cualquier investigación.